Diario Habanero 1
22.06.07 @ 17:27:40. Archivado en Mirko
Por Mirko Mistral, La Habana.

Rayos incandescentes en medio de este negro cielo que amenaza con inundar toda la ciudad vetusta, alambricada y cruel, con pasillos miserables y callejuelas devoradoras de sueños. Un verano repleto de tormentas que quizás anuncian la llegada de nuevos rumbos y discursos.
La Habana me pesa como destello fugaz de inexistencia y cuando pretendo escribir en estas hojas amarillas con el odiado Elpidio Valdés en la carátula, me empingo. A esto se ha reducido mi existencia. Un vil peso por una vida de mentiras. ¿Nadie lo nota? La gente ríe a veces como si el Paraíso existiera realmente. Se dejan engañar. Ovejas que deambulan obedientes ante la voz del amo despreciable. ¿Qué coño dicen los turistas? ¿Qué coño saben de este caimán entumecido?
Tengo a mi haber un par de cartas de invitación vituperadas por la policía del pensamiento, que vigila con dedicación de espartanos sitiadores. Es mi condena. No puedo largarme de esta mierda que atosiga y cansa. ¡No soy un revolucionario! Nadie lo es.
Camilo López
autor
Contacto


