Autonomía
30.11.07 @ 12:39:36. Archivado en Cuba
Por Camilo López Darias.

Esta nueva demanda de autonomía universitaria no es inédita dentro de la historia del castrismo. Intentos anteriores en la década pasada transitaron quizás más desapercibidos, lo cual, por supuesto, no les resta la más mínima importancia.
La autonomía y su establecimiento (pre castrista, claro está) se alcanzó tras décadas de exigencias democráticas, aunque su primer reconocimiento y posterior oficialización hayan sido consecuencia de una revolución popular.
En 1921, durante el atribulado pero democrático gobierno de Alfredo Zayas, el rector de la universidad de La Habana, doctor Carlos de la Torre, se propuso lograr que el debate sobre una futura autonomía se impusiera en los círculos políticos. Fue un paso temprano de avance indiscutible. La posterior creación de la “asamblea universitaria” por parte del mismo Zayas significó un gesto gubernamental de buena disposición.
El período machadista parió al primer “mártir” universitario, Julio Antonio Mella, asesinado en México. Se convirtió desde entonces en emblema de la lucha más extremista e irracional. Y la tempranera actitud antidemocrática de Gerardo Machado se encargó de disolver a la asamblea universitaria y de suprimir todas las asociaciones políticas estudiantiles.
Con la creación del Directorio estudiantil en 1927 el estudiantado entraba de lleno en la rebelión nacional en contra del presidente autoritario, condenando el proyecto machadista de prórroga presidencial, en un fenómeno político muy semejante al que se suscita hoy en día en Venezuela. Ya para 1930, Carlos Prío Socarras y Rafael Trejo encabezaban al renovado Directorio y se constituían en revolucionarios admirados.
Para 1931 el sector más extremista y radical (violento) fundaba el Ala Izquierda Estudiantil, donde Raúl Roa y Aureliano Sánchez Arango le otorgaban un carácter agresivo a la lucha política universitaria.
Tras la caída de Machado, en 1933, y durante el corto período presidencial del entonces llamado con fanatismo “apóstol de la cubanidad”, Ramón Grau San Martín, se le otorgó la autonomía universitaria al estudiantado, al menos de manera informal, lo que ha traído como consecuencia que muchos historiadores se inclinen por esta fecha como “oficial”. Pero lo cierto es que la oficialización autonomista no arribaría formalmente hasta 1937, bajo la regencia del excelente Federico Laredo Bru, además de aprobarse la nueva ley docente auspiciada por el senador Ramón Vasconcelos.
Comentarios:
¡Miren todo lo que me perdí!
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Camilo López
autor
Contacto


