Esa realidad alternativa
11.08.07 @ 16:41:30. Archivado en Cuba, Mundo
Por Camilo López Darias.

De imprecisiones repetidas y constantes se conforma esa realidad alternativa, nunca fiable, que a tantos gusta y acomoda. Este editorial del periódico argentino El Clarín es un ejemplo prístino de cómo se puede tergiversar la historia con un mínimo de esfuerzo.
EL escrito en cuestión parte de una premisa comprobable: “En Cuba nada ha cambiado”, que aunque absolutista e inflexible concedamos que refleja lo que muchos analistas piensan y consideran. ¡Pero de allí a clasificar a la dictadura de La Habana como “Revolución Triunfante”, cuando sencillamente no es lo uno ni lo otro! “Inmovilismo Fracasado” sería el término preciso y justo. ¿Hasta cuándo la edulcoración del proceso político castrista?
El escritor chileno Jorge Edwards le llama “condescendencia” y lo limita, cosa con lo que no concuerdo, a márgenes localistas, entiéndase Latinoamérica y España. “Tuvimos una ilustración débil, un romanticismo llorón”, dice y culmina con sapiencia “…entonces nosotros somos demasiado tolerantes frente a las tonterías que nos lanzan desde Cuba y Venezuela. Somos demasiado condescendientes, no tenemos una firmeza sólida frente a esos problemas. Y creo que ahí somos prácticamente responsables todos”. Hablan en El Clarín de “Bloqueo” y no de “Embargo”, y la agudeza de Edwards se resalta. Al menos la imbecilidad encuentra contendores lúcidos y desprejuiciados.
Pero prosigue el malintencionado editorial de marras, enviando una especie de mensaje que ya he leído y escuchado en otras partes: “Cualquier cambio drástico puede ser peor”. Y quizás lleve razón, pero sospecho que hacia allí no corren las sobradas intenciones. Es la perpetuación del status quo y el miedo paralizante a un futuro diferente. ¿Cuál es el interés o a qué agenda política responden? “Es Argentina, no lo olvides” me diría un amigo conocedor de los cafés de Buenos Aires y de las peñas porteñas donde el Tango es religión y Dios. Y es que la nación austral, como gran parte del subcontinente americano, alberga un sentimiento anti-estadounidense irracional y justificativo. Habitan intramuros los “partidarios de la cultura adversaria” al decir de Paul Hollander, aquellos que “tienden a simpatizar con prácticamente cualquier fuerza política que se oponga a los Estados Unidos”. Mucho de eso, sin dudas, también hay.
La opinión conservadora y reaccionaria de El Clarín desafortunadamente no es escasa. A diario se repite y desparrama, oculta tras una máscara supuestamente roja. Lo importante, lo verdaderamente trascendente, es no callar ni soportar tanta desidia sin al menos oponer la voz y las ideas
Camilo López
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