De cuando mamábamos de la teta de la vaca soviética
11.04.07 @ 00:39:00. Archivado en T. Quintero
Por Tania Quintero, desde Lucerna

La implantación del “período especial” en Cuba, desde mi punto de vista, tiene dos lecturas. La primera: fue una consecuencia directa del desmembramiento de la URSS, la caída del Muro de Berlín y la desaparición del campo socialista en el Este de Europa. Y la segunda: evidenció el fracaso de todos los planes agrícolas y pecuarios puestos en marcha por el “máximo líder”. De esto mucho se podría hablar, más no es ahora el objetivo.
En 1986 me ocurrieron algunas cosas como periodista oficial que de cierta manera me hicieron presentir que algo tenso, difícil y no exactamente “especial”, positivo, se avecinaba.
El 12 de mayo de 1986 Fidel Castro me citó a su despacho en el Palacio de la Revolución, a propósito de una carta que yo había enviado al entonces ministro del Interior José Abrantes, denunciando el aumento del jineterismo y la marginalidad en torno a turistas (se sobreentiende que eran extranjeros: el turismo nacional es tan insignificante que no se denomina como tal).
¿Por qué Fidel Castro quiso hablar conmigo? Porque estaba trabajando en un plan de renovación y fortalecimiento de la policía y mis vivencias le eran útiles. ¿Para qué quería él remodelar la policía? Pues para poder iniciar el despegue del turismo, visto como una tabla de salvación ante la realidad de que ya no íbamos a seguir mamando la teta de la vaca del Kremlin, o sea, dejaríamos de ser subvencionados y tenidos como “hijos preferidos” de la “madre patria soviética”. Una vaca que en vez de leche nos daba petróleo, mucho petróleo.
No haré aquí el relato de la reunión con Fidel, forma parte del primer capítulo de un libro inédito, pero sí resaltar que uno de los problemas a vencer por la nueva policía, era contrarrestar el jineterismo, la prostitución y la delincuencia que ya en ese año, 1986, comenzaba a girar alrededor del turismo. La reunión, debo aclarar, se mantuvo en la mayor discreción y apenas fue conocida por mis colegas y jefes.
Pese a figurar en la lista de periodistas “confiables”, es decir, gozar de la confianza del régimen, a partir de ese encuentro con Fidel, todo un “honor” en una época en que Castro solo recibía a periodistas-estrellas del primer mundo (para él los periodistas cubanos éramos plato de segunda mesa) los funcionarios del DOR (Departamento de Orientación Revolucionaria, nombre del aparato ideológico y propagandístico del gobierno cubano), que sí supieron de mi cita con Fidel, empezaron a verme de una manera distinta, como si el hecho de haber sido citada y recibida por el “Comandante” me hubiera otorgado una categoría superior. Entonces comenzaron a posibilitarme accesos hasta ese momento restringido a un grupo muy selecto de dirigentes y funcionarios del partido.
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Comentarios:
Os espero en cuánto marche Fidel.....
el tipo tuvo que esperar con aquella horrible peste.
Seguridad. Al día siguiente, el tipo se apareció en su trabajo y se
identificó: era Jesús Aguila, agente del DSE, el mismo que desde el 2002 no
nos perdía pies ni pisadas a mi hijo Iván ni a mi. Entonces mi hija le
dijo: "Chico, si tu te llamas Jesús Aguila, porque le dijiste a mi mamá
que era de parte de Neno"? Y le respondió: "Porque si tu mamá hubiera
sabido que era yo, me cuelga el teléfono, porque ella no es fácil".
Debe haberse referido a un día de abril de 2002, cuando dejó una
citación a mi hijo para una entrevista en la sede del carnet de identidad de
10 de Octubre.
Poco antes de que llegara, a la entrada de la puerta, en la escalera,
puse un cubo de basura con papas podridas. El "Neno" llegó diez minutos
antes, cuando tocó, miré por el ojo de la puerta y le dije "faltan diez
minutos, hasta que no den las nueve de la m...
La noche del 20 de mayo de 2003, cuando me disponía sintonizar la VOA
en mi Sony de 12 bandas, sonó el teléfono. Una voz masculina preguntaba
por mi hijo, le dije que no estaba, entonces pidió hablar con su
hermana, lo que me extrañó, porque no tenían amigos comunes. Le pregunté de
parte y me dijo "de Neno".
Mi hija cogió el teléfono y enseguida se dio cuenta que era uno de la
Seguridad. Al día siguiente, el tipo se apareció en su trabajo y se
identificó: era Jesús Aguila, agente del DSE, el mismo que desde el 2002 no
nos perdía pies ni pisadas a mi hijo Iván ni a mi. Entonces mi hija le
dijo: "Chico, si tu te llamas Jesús Aguila, porque le dijiste a mi mamá
que era de parte de Neno"?
no es difícil localizar en el exilio. También podrías preguntarle a
Alcibiades Hidalgo, que trabajó cerca de Carlos Aldana y sabe que dentro
del periodismo oficial fui una oveja negra, no por mi piel, sino por mis
contínuas críticas a dirigentes del partido y el gobierno, que como no
podía hacerlas públicas, se las decía por carta, por teléfono o si
alguna vez podía hablar con ellos.
Una vez, en 1986, en uno de esos intentos de Aldana por crear una
prensa más creíble, convocó a un grupo de periodistas-estrellas, y no sé por
qué el DOR me invitó a mi también, porque además de no formar parte del
"estrellato", no era, nunca fui, militante del partido. Como fui la
primera en pedir la palabra, antes de concedérmela, Aldana aclaró que
entre los presentes se encontraba una voz discordante.
Omar, gracias por haber dejado un comentario. A modo de despedida, te
cuento otra anécdo...
Como tuve la suerte de nacer y crecer entre viejos comunistas, que al margen que siguieran o no los lineamientos de Moscú, eran demócratas, porque vivían en una sociedad capitalista donde salvo algunos períodos, había libertad de expresión y asociación. Además de eso, al ser hija única, mi padre me crió con mucha independencia de criterio y de actuación.
Siempre pensé con mi propia cabeza y nunca me cohibé de decir lo que pensaba, antes y después del 59.
Hasta el día que me fui de Cuba, el 25 de noviembre de 2003, me persiguió el calificativo de "conflictiva".
Fui conflictiva cuando durante veinte años me desempeñé como periodista oficial (1974-94) y también cuando durante ocho años escribí como periodista independiente (1995-2003). Si lo dudas, pregúntale a Raúl Rivero o a Carlos Alberto Montaner, dos de mis amigos más cer...
inconcluso.
Con la apertura del blog (htpp:/taniaquintero.blogspot.com) en
cualquier momento lo publico por partes. Antes, pienso publicar otros textos
inéditos, como Harry Potter y la revolución escatimada, donde cuento los
casi dos años que trabajé con la flor y nata del comunismo cubano
(provengo de una familia del PSP, mi padre durante veinte años fue
guardaespaldas de Blas Roca)y también Brasil en mi vida, un intento por recoger
algunos recuerdos de los casi trescientos brasileños que conocí en esa
época.
programa Conversando, con la chilena Mirella Latorre, reportera del NTV y
realizadora del programa Puntos de Vista, entre otros.
A Fidel Castro lo conocí al principio de la revolución, cuando
trabajaba como mecanógrafa en el comité nacional del Partido Socialista
Popular, en varias ocasiones coincidí con él, pero no volví a estar cerca de
él hasta los 80, cuando a la isla empezaron a ir muchos brasileños,
sobre todo periodistas y es por algo que pasó con unas brasileñas que Fidel
Castro me recibió en su despacho, el 12 de mayo de 1986. Estaban
presentes Chomy, Pepín Naranjo y Rafael Sed, recién nombrado presidente del
Intur.
En diciembre de 2002 comencé a escribir en mi casa La Habana un libro
donde al principio y por primera vez cuento ese encuentro. Tenía unas
sesenta cuartillas redactadas cuando el 18 de marzo se desató la
prim...
En la revista Bohemia, entre 1975-1993 publiqué en las secciones de cultura, economía, historia y nacionales, en la Sección en Cuba.
Pero considero que mis trabajos más destacados fueron investigativos: sobre el desaprovechamiento de la piel de tiburón, la mala calidad del calzado, la falta de diseño en nuestra industria ligera, las escasas ofertas de tiempo libre para la juventud, la situación de los círculos sociales obreros, la fundación de un comité alemán antifascista en Cuba durante los años de la II Guerra Mundial y el destacado papel del director austríacos Erich Kleiber como director de la Orquesta Filarmónica de La Habana en los años 40, entre otros temas que ahora recuerdo.
En 1982 pasé a los servicios informativos de la TV cubana, en el ICRT, donde comencé como jefa de la redacción cultural de la Revista de la Mañana, después ...
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Camilo López
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