
Un día después de que la ministra de vivienda, María Antonia Trujillo, anunciara que el Gobierno estudia contruir viviendas de protección oficial de 30 metros cuadrados, desde la Generalitat han expresado su rechazo. La directora general de Vivienda de Cataluña explicó que "de ninguna manera investigamos" nuevas tipologías de pisos protegidos "más pequeños", sino que "apostamos por un tamaño digno".
De hecho, Carme Trilla, recordó que la Ordenanza Metropolitana de Edificación fija la superficie mínima de una vivienda en 36 metros cuadrados para dos personas, un tamaño que la Generalitat "nunca aplica" en los pisos que impulsa.
En el caso específico de pisos de alquiler para jóvenes y personas mayores, que ofrecen servicios comunes, "el mínimo son 40 metros cuadrados", recordó Trilla.
Según la directora, en general la vivienda protegida de la Generalitat "no tiene menos de 60 metros cuadrados y la media se sitúa entre los 70 y los 80 metros cuadrados".
Los pisos de protección en Cataluña pueden alcanzar los 90 metros cuadrados o los 120 si se trata de familias numerosas. Trilla alertó también de que "caer en la tentación de construir pisos pequeños para conseguir un precio asequible es una trampa".
"Trampa"
La responsable de Vivienda alertó de que "estamos en un mercado muy caro donde el precio" de un piso "depende de lo que la gente esté dispuesta a pagar", por lo que no existen garantías de que los pisos pequeños serían más baratos. Igualmente, añadió que, a menor tamaño, "también aumenta el precio" de construcción "por metro cuadrado".
Trilla explicó que los pisos de 30 metros cuadrados recuerdan "a una tipología de algunas épocas del franquismo", que "están dando muchos problemas para reconvertirla" y que pueden provocar problemas de "hacinamiento".
La ministra de Vivienda aseguró que los países nórdicos, que consideró un modelo, desarrollan la fórmula de pisos de 30 metros cuadrados ampliables uniendo varios de estos módulos. En cambio, Trilla aseguró que, en estos países, "la vivienda social normalmente tiene 60 metros cuadrados".
Propuesta al límite
El anuncio del Ministerio de Vivienda de estudiar la modificación de la normativa que regula la construcción protegida para dar entrada a este tipo de ’minipisos’ se produjo en Construmat, donde se expone precisamente el proyecto APTM (acrónimo de apartamento).
En este contexto, se exponen varias propuestas de nuevas tipologías de vivienda asequible que combinan servicios comunes, pequeño tamaño y techos de hasta cuatro metros.
Para Trilla, se trata de "un ejercicio de imaginación" arquitectónica para "llevar al límite" el problema de resolver la vivienda en poco espacio, pero es "un error" creer que esta reducción de tamaño "puede ser el paradigma" para solucionar los problemas de acceso a la vivienda.