Cristianos de ayer y de hoy (XIV): Pedro y la Tierra del Sur del Espíritu Santo
07.03.08 @ 14:40:45. Archivado en Cristianos de ayer
Probablemente, la mayoría de los lectores no haya oído hablar de Pedro Fernández de Quirós, un capitán hispano-portugués que exploró el Pacífico en el s. XVI y puso a Australia su nombre actual. Creo que son dignas de mención las palabras que pronunció en aquella ocasión.
El 14 de mayo de 1606, el día de la fiesta de Pentecostés de ese año, Fernández de Quirós avistó tierra (probablemente no el propio continente, sino la isla de Vanuatu) y la llamó Terra Australis Spiritus Sancti, es decir, la Tierra del Sur del Espíritu Santo.
Estas fueron sus palabras:
Los cielos, la tierra, las aguas con todas sus criaturas y todos los que están aquí presentes son testigos de que yo, Capitán Pedro Fernández de Quirós, en el nombre de Jesucristo, izo el estandarte de la Santa Cruz sobre la que Jesucristo fue crucificado y donde Él dio su vida para el rescate y el remedio de la humanidad, en este día de Pentecostés, 14 de mayo de 1606, y tomo posesión de toda esta parte del Sur hasta el Polo en el nombre de Jesucristo, y desde ahora en adelante y para siempre será llamada la tierra del sur del Espíritu Santo, hasta el fin, para que el santo y sagrado Evangelio pueda ser predicado con celo y abiertamente a todos los nativos, en todas estas susodichas tierras.
No está nada mal, ¿verdad? Tierra del Sur del Espíritu Santo... qué nombre más hermoso. Siempre me ha llamado la atención la ristra de nombres preciosos y llenos de religiosidad que los españoles fueron dejando por el mundo: Santa Cruz, Nuestra Señora de los Ángeles (la actual Los Ángeles), Corpus Christi, Socorro, Las Ánimas. Sacramento, San Francisco, Florida...
La tierra entera está llena de esos signos de fe de los españoles de antaño, incluso en zonas que sólo han conservado esos nombres de nuestra lengua. Para mi en un inmenso placer pensar que cuando, en un lugar, se ha olvidado prácticamente todo de los españoles que pasaron por allí, aún permanecen esas oraciones que nuestros antepasados pusieron por nombre a sus ciudades. Lo que recibisteis gratis, dadlo gratis.
¿Por qué, en cambio, tantos cristianos de hoy se avergüenzan de cualquier signo exterior que pueda identificarlos como cristianos? ¿Por qué hablan en el trabajo, con sus amigos y en familia de cualquier tema menos de Dios? ¿Por qué hemos olvidado lo que Fernández de Quirós tenía tan claro: que el primer puesto en todo siempre le corresponde a Cristo, por encima de naciones, dinero, política, familia, trabajo o comodidades? ¿Por qué a un español que llegara, por ejemplo, a Marte nunca se le ocurriría decir algo semejante a lo que proclamó en Australia este capitán?
La respuesta a estas preguntas, me temo, no es muy halagadora para nosotros y se puede encontrar en la frase de Cristo: de lo que rebosa el corazón habla la boca.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/149574
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
este no tenía nada clara la inculturación religiosa con lo nativo y la aceptación en pie de igualdad de todos los caminos espirituales para llegara a Dios, como predican Masiá y Vigil.
Y claro, con esa política, pasó lo que pasó: cientos de millones de nuevos cristianos. Miles de millones de almas salvadas en 500 años.
En fin.
Me encanta. Si hubiera más ciudades, calles, plazas, colegios o parques que se llamasen así, probablemente seríamos todos más felices.
Jamesthelesser:
Y en Filipinas: Santa Cruz, San Fernando, San Carlos, Ángeles, San Pablo, San José...
Y en las Islas Marianas: San Roque, San José, Asunción, San Vicente, San Antonio...
Un saludo a ambos.
No entiendo muy bien qué tiene que ver lo que dice con el artículo.
Sin meterme en los casos concretos que cuenta (claramente erróneos algunos de ellos), acepto conscientemente la existencia de multitud de pecados en los católicos de todos los tiempos, sacerdotes, obispos y Papas incluidos. Para mí, eso es una razón más para tener fe en Dios, que acoge misericordiosamente en su Iglesia a los pecadores y yo soy uno de ellos.
Si nos ponemos a hablar de pecados, habría que recordar a aquel discípulo que negó tres veces a su maestro y, sin embargo, escuchó de él: "Apacienta mis corderos". El amor de Dios es mucho más fuerte que todos los pecados del ser humano.
Un saludo.
Mª Pilar:
Eso ha ocurrido siempre. Ya el Salmista decía: "Soy un extraño para los hijos de mi madre, porque me devora el celo de tu templo".
Gracias por tu comentario. He añadido Corpus Christi a la lista, porque me parece precioso.
En cuanto a los nombres de santos, si quisiera recoger todos los que hay sólo en Estados Unidos, necesitaría un artículo entero para ello: Santa Bárbara, Santa Mónica, San Bernardino, San Rafael, San Luis, San Blas, Santa Rosa, Santa Isabel...
Un saludo.
En Texas también están Corpus Christi y San Antonio.
Y Colón nombró como San Salvador la primera tierra que pisó en el nuevo continente.
www.eltestamentodelpescador.info
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
autor
Contacto








