Vamos a entrar en un cambio de año y esto puede ser una ocasión de reflexionar sobre qué significa vivir en el tiempo de Dios. Las personas medimos y dividimos el tiempo. Hablamos del pasado, del presente, del futuro, porque estamos sujetos a las leyes de la naturaleza, al tiempo y al espacio.
Dios, el que existe desde siempre y vive para siempre, no tiene tiempo. Su medida difiere de la nuestra. Pero entra en nuestra realidad y se somete a las leyes naturales, y viene en el tiempo y en el espacio. Pero como no tiene tiempo, sino que lo desborda: el pasado es hoy, el presente es hoy, el futuro es hoy. Y su actuar es con medidas de tiempo diferentes a las nuestras, su mirada va más allá de nuestros tiempos, y su actuar es “en el momento oportuno”. Sus horas, no coinciden a veces con nuestras horas. Por eso nos es necesario entrar y vivir en el tiempo de Dios.
Y toda nuestra vida es un camino. Supone proceso y crecimiento. Y en ese camino nada está cerrado. Podemos atravesar túneles, momentos oscuros, podemos bajar a profundidades que nos revelan nuestras limitaciones, podemos escalar montañas que nos fatigan, pero siempre es un camino abierto en el que se nos presentan nuevos horizontes: “Todo lo hago nuevo, ¿no lo notáis?”, nos dice el profeta Isaías.
Os invito a recorrer este camino del Adviento como nos dice Teillard de Chardin: “Voy hacia Aquel que viene”. Ese recorrido deberíamos hacerlo con una actitud dinámica que conduce al Encuentro, contemplando juntos a “Aquel que viene” y que es el Dios que Salva y Perdona. Viene a sanar, viene a rehacer. Para Dios, que es el Dios de lo imposible, todo tiene arreglo. También tú, yo, cada uno de nosotros, tiene arreglo.
Después de ocho años, y como establecen los estatutos de la institución, en estos días despedimos a Manuel de Castro como secretario general de FERE-CECA.
De su labor siempre recordar la integridad, la moderación, su talante abierto y dialogante, su lucha por mantener la independencia política de la institución que ha presidido, que en sus propias palabras es una joya de la Iglesia; su afán por transmitir nuestros valores evangélicamente, poniendo el acento en lo que nos une como sociedad, siempre construyendo puentes...
Por todo esto, por una buena labor bien hecha, hoy sólo puedo brindarle mi más sincero agradecimiento y desear para su sucesor, don Juan Antonio Ojeda, una labor tan fructífera y enriquecedora como la que Manuel de Castro nos ha legado a todos.
Antonio Giménez de Bagüés
Director General del Grupo Editorial EDELVIVES
Superior provincial de la Provincia Marista Mediterránea
Oye, atiende. Hay una señal. Tienes un mensaje en el móvil.
Sí, en el tuyo.
Todos tenemos un móvil espléndido, de última generación, con gran cobertura y sensibilidad. Es perfecto. Se llama “CORAZÓN”.
Su GUÍA–AGENDA está llena de nombres. Puedes repasarla. ¿A quién vas descubriendo? Están tus padres, hermanos, los familiares que más quieres, tus amigos, profesores y compañeros… gente que quieres mucho y algunos que te resultan más difíciles de trato, que te caen mal. Quizá hay nombres que no recuerdas, o no sitúas, pero que han pasado por tu vida.
Sábado, 25 de mayo
Escuelas Católicas
Virtudes Parra
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Francisco Baena Calvo
Emma Martínez
Angel Moreno
Juan Fernandez Krohn
Alejandro Córdoba
Pedro Miguel Lamet
Movimiento Rural Cristiano