O también podríamos decir: ¡peligro, coches en la carretera! O bien, ¡peligro, bañistas en la playa! El hecho de la vida implica el riesgo de perderla y nadie grita ¡peligro, vida! ¿Qué hacemos entonces de manera cotidiana? Esforzarnos en minimizar los riesgos, perfeccionando actitudes, procedimientos, tecnología, organización, educación, etc. actuando desde la prevención y desde la reacción ante accidentes o problemas. Nos ponemos el cinturón, incorporamos sillitas especiales para menores, conducimos de manera prudente, instalamos líneas de boyas en la playa, imponemos un sistema de banderas de colores, contratamos socorristas… Es decir, que el verdadero peligro es no conocer el medio y por tanto no ser capaz de encontrar estrategias y recursos para disminuir riesgos. Educadores y familias deben conocer el nuevo entorno de las redes sociales, tanto para aprovechar sus ventajas explotándolo pedagógicamente, como para evitar sus desventajas.
¿Y qué son las redes sociales? Se trata de la interconexión de usuarios de ciertos espacios virtuales en Internet. Permiten la búsqueda y contacto de personas que con posterioridad establecerán comunicaciones entre sí mediante fotos, comentarios, correo, chat, etc. Algunas de las más conocidas existentes en la actualidad son Facebook, Myspace, Tuenti o Ning. Tienen la característica de que van conectando unos usuarios con otros según se van aceptando en su grupo, tejiendo así una red que va creciendo de manera exponencial.
Miércoles, 25 de noviembre
Escuelas Católicas
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Rodrigo del Pozo Fernández
Urbano Sánchez García
Miguel Blanes Coll
Vicente Haya
Julián Moreno Mestre
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia