Realmente es cierto que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Algunos, incluso, no saben salir de su bucle de tropiezos, a pesar de la experiencia y el paso del tiempo.
La campaña electoral en la que nos encontramos inmersos (cabe pensar si en este país, en algún momento estamos fuera de campaña electoral), vuelve a resucitar los fantasmas más tristes de nuestro pasado (en la negociación de la LOE, era frecuente oír de representantes del Ministerio de Educación y de su grupo parlamentario: “no veáis fantasmas, donde no los hay”). El vídeo del PSOE, “niño rico, niño pobre”, no es un recurso electoral. Es un cortometraje de Halloween. Es una invocación a la demagogia más perversa, una llamada a nuestros miedos más oscuros, a los viejos fantasmas. Eso sí, con una receta final: la enseñanza pública es la única que puede garantizar la igualdad de oportunidades.
Martes, 29 de mayo
Escuelas Católicas
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo