Es uno de esos temas recurrentes… igual que a principio de curso se escribe sobre la vuelta al cole, y el mundo parece agotarse en lo que cuestan los calcetines del uniforme, o próximos al verano tenemos que leer cientos de artículos para concienciarnos de usar las cremas de protección solar… ahora, comenzando el Adviento, dirigimos la mirada hacia la Navidad.
Y miramos ya hacia ella, pasando por encima el tiempo de preparación y espera, porque surgen miles de estímulos que nos llevan “en volandas” hacia esas fechas: anuncios, luces, propagandas, decoraciones… todo parece confabularse para hacernos conscientes de que se acerca la Navidad. ¿Pero es esa Navidad a la que nos debemos acercar?
No tan en el corazón, limitan con el mar. Un mar que les quieren arrebatar, y unas minas que serían su futuro. Hoy prefieren llenar de otras minas su tierra para que cuando caminen despacio y las pisen, salten por los aires. Sería más preciso decir un desierto en su corazón, y en su vida; las vidas de casi 300.000 saharauis que pretenden se conviertan en un desierto, que desaparezcan cuanto antes y dejen de ser un problema.
No conozco a ningún saharaui, pero desde niño me cayeron bien. Me resultaban un misterio. Tengo un amigo marroquí con el que litigo y él tampoco está de acuerdo con el trato inhumano que el mundo, nuestro país y no digamos el suyo, están dando a esta gente del desierto. Y aunque la causa saharaui nos une, no deja de alejarnos la otra causa: la de su país y el mío, que dicen velar ambos por nuestros intereses nacionales. Las disculpas de unos y otros para hacer lo que se está haciendo, deshaciendo, son tan falaces como posibles.
“Llega hoy a lo que vendrá mañana”, este es el lema del congreso FICOD, foro de contenidos digitales. Lo considero el evento más importante del año, por asistencia, repercusión, ponentes, contenidos y por sus aportaciones visionarias.
El lema es espectacular, pero encierra peligros. Algunos pueden entender que lo digital es algo del mañana, por tanto ficticio, sin repercusión en el presente. Esto es una gran mentira que hemos tejido en nuestro inconsciente cultural.
En esta situación de recorte económico generalizado en que nos hallamos, la solidaridad en cooperación aún tiene cabida, aunque sea a menor escala. Así, el Gobierno de La Rioja anunció el mes pasado el destino de 599.711 euros a 17 microproyectos de cooperación para mejorar las condiciones de vida de diversas poblaciones de América Latina y África a través de objetivos alcanzables a corto plazo y con los que se calcula que se beneficiará a 50.000 personas.
Entre los 17 microproyectos elegidos se encuentra el presentado por la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza-Centros Católicos de La Rioja (FERE-CECA La Rioja), en colaboración con el Departamento de Cooperación Internacional de FERE-CECA, que solicitaba la construcción de una sala polivalente en el centro educacional “San Cayetano” de Ciudad de Empedrado, en Argentina, iniciativa de los Padres Teatinos que se verá beneficiada con una aportación de 17.242 euros.
El pasado 25 de octubre, el Congreso de los Diputados, en la Comisión de igualdad, aprobó una proposición no de ley, a iniciativa del PSOE y apoyada por CiU, por la que se insta al gobierno a dos cosas. Por un lado que “se elaboren e impulsen protocolos de juegos no sexistas para que se implanten y desarrollen en los espacios de juego reglado y no reglado en los colegios públicos y concertados de Educación Primaria”. Por otro, “que en cualquier actividad lúdica desarrollada en los citados colegios de Educación Primaria se eliminen estereotipos que mantengan los roles machista y se introduzca el concepto de igualdad entre ambos sexos”.
Uno ya no sabe si meterse en una cueva para no enterarse de tantas majaderías a la que se dedican nuestros políticos. Resulta realmente tentador. El problema es que si uno no se ocupa (preocupa) de la “política”, ésta se preocupa de ti, y claro, luego pasa lo que pasa…) (Alguien dijo en una ocasión que la libertad es el derecho de escoger a las personas que tendrán la obligación de limitárnosla. Pero parece que para algunos la obligación es una auténtica vocación en la que se recrean. Es asfixiante que el estado pretenda regularnos la vida hasta el punto de decir a un niño a qué tiene o no tiene que jugar. Y desde luego, que la aportación de CiU a este despropósito sea que el Gobierno cuente con las autonomías, resulta francamente decepcionante.
Se acaba de cumplir el 25º Aniversario de la LODE y con este motivo se están desarrollando distintos encuentros, coloquios, jornadas, etc. de muy diferente signo que tratan de analizar las virtudes y defectos de tal disposición. Hace escasos días, tuvo lugar uno de estos actos en el mismo seno del Congreso de los Diputados, concretamente en la Comisión de Educación.
En dicho acto, el Vicepresidente Primero del Gobierno, en tiempos Ministro de Educación, alabó el avance que había supuesto la promulgación de la LODE en muchos aspectos, recordando que había sido el PSOE el promotor de los conciertos educativos. Sin embargo, lamentablemente, aprovechó el momento para resaltar que los centros concertados no cumplen sus deberes, como lo demuestra el bajo porcentaje de alumnos inmigrantes escolarizados en ellos. Sorprende que el Vicepresidente utilice un argumento tan demagógico y manido como éste, como si el principal problema de nuestro sistema educativo y del régimen de conciertos, fuese precisamente que estos centros escolarizan un 18% del total de alumnos inmigrantes, en lugar del 20% que les correspondería en justa medida (pues es la proporción que suponen respecto al total de centros).
Hoy en día estamos viviendo tiempos de profundos y rápidos cambios en la vida social, política, económica, y cómo no, educativa. En las dos últimas décadas, sólo la innovación tecnológica ha supuesto una auténtica revolución, comparable con los grandes progresos industriales y culturales alcanzados durante todo el siglo XIX; no obstante, éstos tuvieron un desarrollo temporal mayor, permitiendo una mejor adaptación personal y colectiva. Actualmente, los sistemas de información, el mundo laboral, las expectativas de los jóvenes y de sus familias, etc., están produciendo nuevas y vertiginosas necesidades que inciden directamente en nuestras instituciones de enseñanza, a las cuales estamos encontrando dificultades para dar respuesta. Tenemos un dato demoledor: un informe del Secretario de Empleo de Estados Unidos recoge que los 10 trabajos más demandados en 2010 no existían en 2004.
A nuestros alumnos les estamos educando para un mundo que ya no va a existir cuando salgan de nuestras aulas. No les estamos preparando convenientemente para afrontar los retos del futuro. Esta revolución social está demandando un cambio del modelo educativo que estamos implementando en las aulas.
Buenos Aires acogió a mediados del pasado mes de septiembre (del 13 al 15) el Congreso Iberoamericano de Educación bajo el título “Metas 2021”, que fue organizado por la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación (OEI), el Ministerio de Educación de Argentina y la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
El encuentro se convirtió en marco para establecer los mecanismos de seguimiento y evaluación de la propuesta “Metas 2021: La educación que queremos para la generación de los Bicentenarios”, que tuvo su génesis en la XVIII Conferencia Iberoamericana de Ministros de Educación, celebrada en mayo de 2008 en el Salvador y fue posteriormente aprobada en la Conferencia de Ministros de Lisboa en abril de 2009. Este proyecto, como indica su lema, tiene como horizonte el año 2021, año en que se cerrará el ciclo de celebración de los primeros doscientos años de historia de los países iberoamericanos.
Martes, 29 de mayo
Escuelas Católicas
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo