“Si me necesitas, llámame”
Pablo Domínguez Prieto hizo de esta frase su carta de presentación, la decía a todos cuantos conocía e incluso a los que no y no era en su boca una frase hecha, sino una muestra de su servicio, sincero y pleno hacia Dios y hacia todo aquel con quien se encontraba en el camino.
La disposición y entrega de Pablo siempre fueron valores destacados por quienes le conocieron y trataron. Después de cumplirse un año de su muerte, el documental “La última cima”, nos ofrece una visión del sacerdote a través de los testimonios de su familia, amigos y alumnos, una visión muy cercana a lo que fue su vida junto a él.
El documental, que se estrenará en Madrid el 3 de junio y en fechas próximas en otros puntos del país, está dirigido por el actor y guionista Juan Manuel Cotelo, quien con un gusto excepcional ha logrado encajar sabiamente, como piezas de puzzle, los testimonios de las personas más cercanas al sacerdote, recogidos algunos meses después de que Pablo coronara su última cima, el Moncayo, donde falleció en febrero de 2009.
Estos testimonios, junto al mismo Pablo son los grandes protagonistas de “La última cima”. Unos testimonios que a lo largo del metraje nos emocionan haciéndonos reír, sonreír y llorar, de alegría, al ver cuanto han disfrutado de Pablo en vida y lo que siguen disfrutando de su experiencia desde que ya no está aquí, desde que nos mira desde la cima. De hecho su amiga María asegura que desde esa cima sigue ayudando a todos haciendo pequeños milagros.
A través de sus experiencias personales junto a Pablo, todas impresionantes, los demás protagonistas nos hablan del Pablo hermano, sobrino, amigo y profesor, descubriendo a quienes no tuvimos la suerte de conocerle en vida que Pablo era sencillamente una persona buena, sin doblez alguna. Una persona humilde y generosa que siempre pensaba en cualquiera antes de pensar en él. Un hombre cercano, divertido, simpático y optimista. Y un buen sacerdote que llenaba la Iglesia de feligreses todos los domingos para alimentarse con su Eucaristía.
Después de oír tantas cosas y tan bonitas sobre su persona puede que nos invada un sentimiento de lástima porque muriera tan joven, porque le quedara tanto por dar y hacer, porque su familia y amigos le necesitaran tanto… pero él estaba preparado para el encuentro con el Señor porque siempre supo que moriría joven. Lo decía a todos sin reparo, como también manifestaba que la montaña sería su lugar favorito para encontrarse con Dios. Y así fue.
Se fue. Pero su recuerdo continúa y permanecerá, a lo que sin duda ayudará esta película. Se fue, sí, pero gracias a Dios sigue junto a nosotros, como muchos otros “Pablos” que como él siempre están dispuestos a prestarnos su ayuda, a abrirte su casa y sus corazones. “Pablos” que entregan su vida a Dios y a todo aquel que lo necesite, con los que reír y llorar, con los que crecer en la fe y en la vida. “Pablos” que como él también tienen como frase de presentación “Si me necesitas, llámame”.
En la página Web de la película, (www.laultimacima.com) podéis encontrar información detallada de los estrenos que se irán celebrando por toda España, y muchos otros datos de interés. Os animamos a que la visitéis.
Zoraida Arribas
Departamento de Comunicación de Escuelas Católicas
Martes, 29 de mayo
Escuelas Católicas
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo