En la travesía por el desierto resuena una palabra: “No temas, no tengas miedo, yo voy contigo”. Y a la vez que se recibe como promesa, se vive como experiencia cotidiana.
En la andadura, el agua, el pan, la luz, la sombra, el descanso se aprecia con especial sensibilidad. ¡Cómo se valora un sorbo de agua a la hora del bochorno, y un refrigerio en la fatiga!
En el recorrido que he hecho por los desiertos bíblicos, me he sorprendido al comprender de una forma experiencial cómo Jesús se ha convertido en respuesta que toma la forma de aquello mismo que se siente en el camino. Él se ha presentado como agua viva, pozo en el desierto. Ha reivindicado que es el pan del cielo, el pan cotidiano, el pan vivo, frente a los que podían pensar que fue Moisés el que dio de comer a su pueblo. Él se ha manifestado transfigurado, envuelto en luz, y ha dicho de sí mismo: “Yo soy la luz”, al tiempo que se ha ofrecido como alivio y cobijo para la hora débil, fatigosa, en la que nos vence el cansancio.
Jesús se ha presentado con la carta credencial de ser el que cura, da vista al ciego y sensibilidad al sordo, movilidad al paralítico. Si en el Éxodo, una serpiente de bronce curaba a los envenenados por un reptil, Jesús, crucificado, sigue sanando a quienes ponen los ojos en Él.
Podríamos creer que para encontrarnos con Dios hacen falta mediaciones extraordinarias. Y, sin embargo, el que está abierto a su presencia lo encuentra por doquier, pues en su Hijo se ha hecho cotidianidad.
La promesa del acompañamiento divino no es propaganda al uso del que dice y no hace, del que promete y no cumple. Dios, por medio de su Hijo, se ha hecho Emmanuel a través del pan, del agua, del viento, de la luz, de la sombra, de la paz interior, y de manera histórica, esto se puede llegar a celebrar en las mediaciones sacramentales del bautismo, del perdón, de la Eucaristía, de la unción, del amor…
¡Es verdad, Dios nos acompaña todos los días!
Ángel Moreno Sancho
Capellán del Monasterio Cisterciense “Madre de Dios” en Buenafuente del Sistal
Martes, 29 de mayo
Escuelas Católicas
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester