Acaba de concluir con notable éxito el X Congreso de “Escuelas Católicas” que ha tenido lugar los días 26, 27 y 28 de noviembre, en Hotel Beatriz de Toledo. Las impresiones generales son excelentes y la satisfacción de participantes y organizadores, compartida. El lugar escogido, tan próximo a Madrid, ha facilitado la numerosa participación (más de 700 personas), hasta el punto de no poder acoger a todos los que lo deseaban. Por otro lado el Hotel Beatriz disponía de unas inmejorables instalaciones tanto para el desarrollo del Congreso, como para el hospedaje de las más de 400 personas que decidieron residir allí durante esos días.
Los congresos ofrecen siempre la oportunidad de proyectar la propia imagen institucional hacia la sociedad y la posibilidad de ocupar durante esos días un lugar de privilegio en los medios de comunicación. Sin embargo, no es esa la principal finalidad que buscábamos en este Congreso, sino la de realizar una seria reflexión sobre nuestra tarea educativa y cómo la llevamos a cabo en nuestras escuelas.
El lema elegido “Escuela con visión” nos ofrece algunas pistas de por dónde hemos querido enfocar la selección de ponencias y ponentes. Estamos viviendo en una sociedad que cambia vertiginosamente, una sociedad plural bajo muchos puntos de vista, que está instalada también en nuestras escuelas. Por eso la reflexión se ha centrado en la relación dialéctica que debe darse entre esta sociedad diferente a la que pretendemos servir, y nuestra propia identidad de escuelas católicas.
En relación con la sociedad se partió de la constatación de que para responder a los retos de misma necesitamos dotar a los educadores de una serie de competencias, entre ellas, la competencia emocional y espiritual. Además debemos desarrollar en los alumnos las competencias que les permitan responder a los desafíos que se van a encontrar. Precisamos directivos dotados de ciertas habilidades y se requieren, finalmente, organizaciones capaces de promover este cambio de modelo formativo. En definitiva, precisamos de “organizaciones con visión”.
En relación a cómo afecta esta situación a nuestra identidad de escuelas católicas se percibió con claridad la obligación de realizar una lectura cristiana de la realidad, cuestión abordada en una interesante mesa redonda, y de plantarse cómo impartir una educación confesional en un mundo laico.
Las conclusiones leídas en la última sesión hacían referencia a todos estos temas, pero además a cuestiones de actualidad educativa, como el pacto escolar propuesto por el Ministerio de Educación, a las inadmisibles discriminaciones que vienen sufriendo los alumnos de la escuela concertada, y a la urgente necesidad de que familia y escuela confluyan en la tarea educativa.
En definitiva, hemos celebrado un Congreso sobrio, digno y sin concesiones a la distracción, centrado en la reflexión y el análisis con la mirada siempre hacia delante, como nos exigen los tiempos actuales que vivimos.
Manuel de Castro Barco
Martes, 29 de mayo
Escuelas Católicas
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester