En estos momentos de convulsión por el reciente pronunciamiento del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en contra de la existencia de crucifijos en la aulas públicas como espacios neutros, y mientras proliferan año tras año los símbolos laicos en las escuelas -sirva de ejemplo la cultura “Halloween” de calabazas y disfraces- es reconfortante releer la Sentencia del Tribunal Supremo de 23 de julio de 2009, que confirma la plena legalidad de la regulación de la clase de Religión en Educación Primaria y desestima la pretensión de inconstitucionalidad de los Acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede.
En cualquier caso, hay que reconocer la tenacidad (quizá rayana con la absurda temeridad) de los recurrentes, en esta ocasión el partido político de Izquierda Republicana, que una y otra vez insiste en desmontar los principios legales de la asignatura de Religión y sus alternativas.
Martes, 29 de mayo
Escuelas Católicas
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester