La santidad es vocación de todo cristiano. Todos estamos llamados a la santidad. “Sed santos, porque Dios es santo”, dice la Escritura. La santidad es un don al que muchos han sido fieles, y no sólo en tiempos antiguos; también entre nosotros hay quien hace de su vida un proyecto evangélico.
La santidad es un testimonio permanente y vivo a través de la historia. Los santos no son seres que pertenecen a las leyendas, están entre nosotros, en las diversas formas de vida cristiana. Con frecuencia nos llegan noticias de martirios, de quienes sufren por causa de la fe. En esta época sigue habiendo personas que lo dejan todo y marchan al desierto contemplativo de los claustros, o que optan por la entrega de sus dones por amor a los demás, o hacen de su existencia una ofrenda agradable como obsequio al Dios absoluto, testimonio de amor a Cristo, entrega total y delicada en servicio a la humanidad.
Martes, 29 de mayo
Escuelas Católicas
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester