Tradición y modernidad; titularidad y misión compartida; apertura e identidad; retos a los que se enfrenta la escuela católica en este comienzo del siglo XXI.
Efectivamente. Nuestra escuela navega por el siglo XXI con rumbo firme, sabiendo de dónde viene y adónde va. Conociendo su historia profunda y rica; haciendo gala de su identidad, de su tradición… Pero teniendo claro que el destino sólo se alcanza con un futuro de modernidad, de misión compartida, de apertura, de expansión…
Hay quien cree que la identidad sólo se preserva a través del hermetismo, de la actitud defensiva, de la vuelta a las catacumbas… No es el caso de Escuelas Católicas que, desde la satisfacción y el firme propósito de mantener, incluso reforzar, la identidad con la que nacieron, afrontan el futuro con espíritu abierto, tolerante y emprendedor. Un espíritu que, combinando tradición y modernidad, les permita ser accesibles a todos y, de esta forma, actuar como verdaderas plataformas de evangelización.
Nuestras ciudades, nuestros pueblos, nuestras comunidades... todas ellas son, en esta España del siglo XXI, tierras de Misión. La tarea evangelizadora en nuestros entornos, en nuestros barrios, en este comienzo de milenio es ingente. Las escuelas de la Iglesia no pueden quedarse en la retaguardia, porque tienen un papel protagonista en este proceso. Sólo desde una actitud positiva, abierta y decidida, los centros pueden ser comunidades eclesiales de referencia y, en consecuencia, agentes evangelizadores eficaces. No dejemos pasar esta oportunidad irrepetible. Combinar tradición y modernidad puede ser una buena forma de conseguirlo.
Emilio Díaz Muñoz
Secretario Autonómico de Escuelas Católicas de Madrid
Sábado, 18 de febrero
Escuelas Católicas
Francisco Baena Calvo
Religión Digital
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia