Escuelas Católicas

Carta de un inculto extremeño

03.07.09 | 12:20. Archivado en Carlos Ruiz, Institucional
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Estimado señor Letrado de la Junta de Extremadura: Disculpe en primer lugar que sea un inculto y que no le llame por su nombre porque en el auto que obra en mi poder firmado por usted no pone su nombre y la firma es ilegible. Es un recurso contencioso administrativo promovido por FERE-CECA impugnando la orden de 18 de mayo de 2008 de la Consejería de Educación de la Junta de Extremadura. En concreto hace referencia a la enseñanza de religión en Infantil y particularmente, sobre qué hacer cuando los padres “silencian” porque se les olvida o por cualquier otro motivo al formalizar la matrícula de sus hijos, si quieren o no la enseñanza de religión para ellos; es decir, no se manifiestan a favor ni en contra. En este caso, parece ser, la Junta de Extremadura entiende que los padres no quieren dicha enseñanza, usurpando el deseo o intención de los padres y es lo que impugna FERE-CECA.

Permítame que no entre en el fondo del tema, aunque he de reconocer que merece un artículo de fondo. Me ciño a una de las razones argumentadas por usted y que me dejó perplejo. Textualmente dice lo siguiente: “Lo cierto es que en esta región se ha producido, como en el resto de España, un cambio sociológico relevante, donde por razones de emigración, o por elevación del nivel cultural de los ciudadanos o por cualquier otra circunstancia, existen familias que no profesan la fe católica o ninguna otra” (el subrayado es mío).

Según se desprende de su “sólida” fundamentación la fe está en estricta dependencia del grado de nivel cultural. En otras palabras, a mayor cultura menos fe y si hablamos de un hombre culto debe ser ateo o agnóstico. Cuando lo leí por primera vez no puede dar crédito que de un hombre de probada cultura como la suya pudiera desprenderse semejante argumento. Incrédulo (en esto soy hombre de poca fe) volví a hacer una nueva lectura y una vez asegurado (ya no es cuestión de fe) me dije: ¡Toma ya! ¡Échale guindas al pavo! Acabo de descubrir que soy analfabeto. Preso de mi sorpresa cerré por un momento los ojos porque fue tal shock que me produjo vértigo como consecuencia de tan densa y sólida fundamentación hecha por un gigante intelectual. Créame (¿cuestión de fe?) que me vinieron a la mente un ejército de hombres y mujeres que públicamente han manifestado su fe y al mismo tiempo gozan y/o gozaron de un alto nivel cultural. Aparté de ellos a todos los eclesiásticos para depurar el grupo, empezando por el actual Papa Benedicto XVI, porque con su argumento Ratzinger, ¿es un inculto o no tiene fe?; pero permítame que le de un listado de algunos para que usted me disipe la duda si son incultos o son hombres sin fe: Copérnico, Galileo, Bacon, Kepler, Descartes, Boyle, Mendel, Kelvin, Newton, Planck, Pasteur, Torricelli, Pascal, Ramón y Cajal, Einstein… en la actualidad también podría citarle más nombres, pero hay uno que destaco y aquí si que me gustaría que usted fuera claro: Guillermo Fernández Vara, médico forense y presidente de la Junta de Extremadura, que en reiteradas ocasiones ha manifestado su fe. ¿Podríamos decir por esa regla de tres que es también un inculto?

Yo podría argumentar que la mayoría de las familias extremeñas, en consonancia con las demás españolas son creyentes y manifiestan de múltiples formas su fe católica profesándola de manera variada. No olvidemos que un porcentaje abrumador, y no tiro de números para evitar la demagogia, por cierto, tan extendida en algunos sectores, son bautizados y se acercan a la comunión con el consentimiento libre de los padres; la mayoría de esos niños cuando se hacen adultos unen sus vidas en pareja mediante el sacramento del matrimonio y manifiestan su deseo de que al morir lo hagan en el seno de la Iglesia. Hablo de datos objetivos y no de suposiciones, a lo que usted posiblemente pueda aducir que estamos hablando de un catolicismo sociológico y puede que tenga parte de razón, pero no entro en ello porque nunca juzgo intenciones y ahora no voy a hacer una excepción; pero señor Letrado, tenga cuidado con esa argumentación porque extrapolándola al mundo político habrá personas que puedan decir que las manifestaciones políticas, entiéndase votos en las elecciones, responden, al igual que en los sacramentos a los que hemos hecho referencia, a una adhesión a un determinado grupo político -me da lo mismo el que sea- por cuestiones sociológicas o de tradición; pero en el fondo, como consecuencia de la elevación del nivel cultural, sus verdaderas intenciones sean otras. Ojo señor Letrado porque posiblemente la conclusión a la que llevan sus premisas no sea de su agrado.

Señor Letrado, quien le escribe es extremeño. No me considero un hombre de fe ejemplar ni de sobrada cultura, pero si tengo capacidad y libertad para decir que semejante argumento no es precisamente manifestación de hombre culto y muchos extremeños estamos cada vez más hartos de que nos traten como incultos a base de demagogia y que otros sin nuestro consentimiento usurpen lo que verdaderamente pensamos y deseamos.

Cordialmente

Carlos Ruiz Fernández
Miembro del Consejo Escolar del Estado por Escuelas Católicas

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