Hace ya un par de años, los Gobiernos de la Comunidad Valenciana y de Islas Baleares tomaron una decisión de enorme trascendencia en materia de política educativa. A partir del mes de septiembre de 2007, estos Gobiernos concertaron el Bachillerato, posibilitando así la gratuidad de estas enseñanzas y, con ello, la igualdad de oportunidades del alumnado y sus familias.
Se trató, sin duda, de una decisión audaz que permitió a estas dos comunidades liderar, junto a País Vasco y Navarra, el ranking de territorios que apuestan verdaderamente y sin tapujos por la calidad, equidad y libertad en la educación. En definitiva, con estas dos, son ya cuatro las autonomías que han optado por suscribir conciertos educativos con centros privados de Bachillerato, permitiendo de tal forma que estas enseñanzas queden al alcance de cualquier familia, y permitiendo también que este alumnado pueda elegir libremente entre los distintos centros docentes que las imparten.
Consternados por la derrota de la “Roja” ante el equipo norteamericano nos queda el consuelo, sobre todo a muchas féminas, de que existe algo más que el fútbol y la Selección Española. Existen otros “Casillas”, “Xavi” o “Alonsos” que también ganan y pierden partidos. Que aprenden de las derrotas, que disfrutan con las victorias y que tienen días “mejores” y “peores”. Hay otros chavales y chavalas que, seguramente igual que los de la selección (supongo yo), se comprometen con nuestro mundo y con nuestra sociedad, que son deportistas solidarios, que saben trabajar en equipo, que respetan a los jugadores de los equipos contrarios valorando sus cualidades. Me estoy refiriendo, como no podía ser de otro modo, a los chavales que estos días están jugando los Juegos Nacionales Escolares EMDE 2009 en Torremolinos.
El día 24 de junio los pequeños, los de la categoría Infantil, festejaron por todo lo alto en la ceremonia de clausura esta VIII edición de los Juegos Nacionales Escolares Infantiles EMDE 2009. El acto contó con autoridades de la ciudad malagueña como el primer teniente de Alcalde, Ramón del Cid, y representantes de EMDE. Todos los chavales, de los 56 equipos participantes en esta edición, se llevaron una medalla que les recordará su paso por estos juegos escolares. Algunos supieron además demostrar su sacrificio ante las adversidades, tanto en la cancha como fuera de ella, o sus valores, por lo que fueron reconocidos con los premios “Juego Limpio” y “Valores humanos”.
En su momento, la frase recorrió medio mundo. El Rey Juan Carlos dijo “basta” y le espetó el famoso “¿Por qué no te callas?” al presidente venezolano Hugo Chávez ante su incontinencia verbal. Sin embargo, a la vista de un reciente informe de la OCDE, resulta que el “copyright” de la expresión no pertenece a nuestro monarca, sino a nuestro profesorado que, al parecer, dedica el 16% del tiempo de clase en mandar callar a los alumnos y poner un poco de orden en las alborotadas aulas. El informe se basa en las respuestas de 4.000 profesores de Secundaria y directores de 200 centros.
¿Saben lo que supone el 16% de clase? Si el horario semanal de la ESO es de 30 horas como regla general, equivale a 4,8 horas semanales. Vamos, la misma carga lectiva que Lengua Castellana y más que Matemáticas y, por supuesto, cualesquiera otras como Ciencias Sociales, Latín, etc. Con una “asignatura” así, a estas alturas los alumnos deberían saber callar con que el profesor moviera una ceja. Nada más lejos de la realidad. Y si al tiempo empleado en mandar callar, se sumara el tiempo previo que el alumnado dedica a provocar la reacción del profesor, lo cierto es que se consumen demasiadas energías. Así nos va.
He de reconocer que nunca hubiera pensado escribir sobre “temas educativos”. No soy pedagogo, ni profesor, ni trabajo un centro educativo… Soy, desde hace dos años, padre de unos mellizos (niño y niña). Esa es mi actual “misión” educativa. Mi único currículo en esas tareas, si se puede considerar así, son los años de catequista y monitor con grupos de adolescentes. Por lo tanto, con humildad y sin recato, admito no ser un profesional en el asunto.
No obstante, mi relativamente reciente paternidad me ha ayudado a leer las noticias del mundo educativo con otra mirada. Será que la realidad personal conforma en cierta medida el modo de ver e interpretar lo que pasa a tu alrededor. Por eso me ha producido sorpresa el titular del diario Público (20 de junio de 2009) en una entrevista al ministro de Educación, Ángel Gabilondo, que dice: “Algunas autonomías apuestan demasiado por la escuela concertada”.
Los VIII Juegos Nacionales Escolares Alevines EMDE 2009 finalizaron el viernes 19 de junio con la Jornada de Clausura celebrada en el Auditorio Príncipe de Asturias de Torremolinos (Málaga). El acto estuvo presidido por el concejal de Deportes de la ciudad anfitriona, Antonio José Carrión, y el vicepresidente primero de EMDE, Javier Agudo.
En primer lugar, Javier Agudo se dirigió a los asistentes mediante un breve discurso en el que destacó que los Juegos “no serían posibles, desde hace seis años, sin el apoyo del Ayuntamiento de Torremolinos” y alabó las excelencias de esta ciudad “por su clima, por sus instalaciones deportivas, por sus hoteles y por dispensarnos una cálida acogida año a año”.
Los Juegos Nacionales Escolares Alevines EMDE 2009 que se celebran en la malagueña localidad de Torremolinos desde el día 15 de junio ya van perfilando sus clasificaciones finales y hoy se disputarán las finales en todos sus deportes, baloncesto femenino, baloncesto masculino, futsal mixto, voleibol mixto y fútbol 7 mixto.
Los campeones se determinarán a lo largo de la mañana, cuando se jugarán las finales de todos los deportes en la Ciudad Deportiva de Torremolinos. Tras esos partidos se entregarán los trofeos para los tres primeros clasificados, pero también para todos los participantes, pues, como dice Manuel García Morales, directivo de EMDE, “estos juegos no buscan sólo rendimientos deportivos ya que pretenden educar en valores a través del deporte y todos los chic@s tendrán este año su medalla y su trofeo”.
Una de las mejores formas de conocer el cambio que se ha producido en nuestro país en las últimas décadas es ser, como yo lo soy, relativa usuaria del transporte público. La uniformidad de años atrás en cuanto al estilo, el color o el lenguaje de años atrás, casi ha pasado al rincón de los recuerdos. Es como si a una fotografía maravillosa pero en sepia, le hubiésemos empezado a dar color y eso nos ayudase a reconocer sus imágenes más vivas, más auténticas, más próximas a lo que es la realidad de un mundo en el que caben muchas razas, culturas y formas de expresar probablemente lo mismo y sobre todo, muchas historias detrás de cada uno de los rostros que las representan.
Ver gente tan diferente me hace pensar que nos vamos haciendo mayores, o mejor grandes, me gusta más. Cuando observo que en el ambiente todo es natural, que nadie ofende con sus gestos ni mucho menos con palabras a nadie porque le produzca el más mínimo asombro o rechazo, es cuando más feliz me siento, porque me atrevo a interpretar que esas personas que han dejado sus raíces para venir aquí, la mayoría corriendo muchos riesgos, se han sentido acogidas, se sienten cómodas y quieren, porque lo necesitan y lo necesitamos, formar parte de una sociedad que las considera no sólo mano de obra circunstancial sino ante todo lo que son, personas.
Cuándo hablamos de “necesidad”, lógicamente no nos referimos a esa necesidad de llegar donde el Estado no puede, propia de épocas pasadas en que la Iglesia hizo una labor supletoria en no pocos servicios. En las actuales circunstancias, los logros sociales permiten que el estado pueda y deba cubrir todos los puestos escolares. Por eso entendemos dicha “necesidad” como manifestación democrática que exige un pluralismo ideológico y, por consiguiente, educativo.
Existe una concepción, extendida en la administración pública, de entender la enseñanza privada concertada como red subsidiaria de la pública; y otra, la que Escuelas Católicas defiende, como así se desprende de la LOE, como red complementaria.
El pasado jueves, día 4 de junio, concluyó la reunión del Plenario del Consejo Escolar del Estado. Es la sesión que se dedica cada año a aprobar el informe sobre la situación del sistema educativo en el curso que termina. Dicho informe es preparado previamente por la Permanente del Consejo durante largas sesiones de trabajo en las que se deben aprobar o rechazar las enmiendas al texto que los distintos miembros del Consejo les hayan remitido.
Aparte de la incorporación al Consejo Escolar del Estado de los Presidentes de los Consejos Escolares Autonómicos y la aprobación de un nuevo Reglamento de funcionamiento del mismo, la novedad más destacada es que se van asentando nuevos aires en su manera de funcionar. Son aires de consenso. Hay varios datos que lo corroboran. Uno de ellos es que se están aceptando bastantes enmiendas en la Permanente, lo que trae como consecuencia la disminución de las que se presentan en el Pleno. En esta ocasión han sido 250 las presentadas, frente a las 600 y hasta 1.000 enmiendas de otros cursos. Y lo que es más importante, todos los grupos, a excepción del Sindicato de Estudiantes aprobaron admitir a trámite el Informe elaborado por la Permanente, cosa que no había ocurrido en años anteriores. Incluso de las enmiendas presentadas en el Pleno, varias traían ya la aceptación de la Comisión Permanente.
Ángel Moreno Sancho, sacerdote diocesano de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara y Vicario Episcopal para la Vida Consagrada es el capellán del Monasterio Cisterciense “Madre de Dios” en Buenafuente del Sistal. Pocos como él, conocen la belleza y encanto de este hermoso lugar cuyo retrato ofrece en estas líneas.
El lienzo más extenso de pared de piedra de la iglesia románica de Buenafuente da al norte.
Durante el invierno, los vientos azotan los sillares y la lluvia y la nieve erosionan las aristas talladas.
Una buena definición de lo que pueda ser el “pacto educativo” la encontramos en la quinta acepción del término “parto” que nos ofrece el diccionario de la RAE: “Cosa especial que puede suceder y se espera que sea de importancia”.
La ausencia de consenso en educación se ha traducido en una sucesión de leyes educativas (LOECE, LODE, LOGSE, LOPEGCE, LOCE y LOE) que han convertido el pacto escolar en algo “especial, esperado y posible” pero que nunca llega. ¿Cuáles son los disensos que requieren un pacto educativo? Lógicamente, aquellas cuestiones donde existen divergencias. Si no se abordan, los problemas permanecen y se “parirá” (con perdón) un ratón, es decir, algo que no tiene nada de especial.
Para conocer Europa día a día podemos empezar, por ejemplo, por el próximo 7 de junio. Los ciudadanos españoles de la UE elegiremos este día la nueva composición del Parlamento Europeo.
De los 6.000 millones de personas que aproximadamente viven en el mundo, 491 son ciudadanos europeos. La Unión está compuesta por 27 Estados Miembros, 23 lenguas oficiales y 2 alfabetos y 751 ó 736 diputados (según entre en vigor el Tratado de Lisboa o no).
La llegada al Ministerio de Educación del catedrático Ángel Gabilondo ha generado un enorme interés, una insólita expectativa de liderazgo y de cierta “ilusión”. Diversos datos avalan estas primeras impresiones, que esperamos no sean fugaces e “ilusorias”.
En primer lugar, Gabilondo encarna a un personaje dotado intelectualmente, precedido de una espectacular carrera universitaria, y sobre todo, indómito y libre. Los que le conocemos desde hace más de treinta años, en sus tiempos de profesor de Filosofía en el colegio de los Hermanos Corazonistas, podemos ratificar que su personalidad es fuerte y sincera, llegando al punto de cierto gusto por la “provocación” o la “transgresión”. Aviso, pues, a los navegantes de la política plana y fiel al guión de partido, entre los cuales, me temo, se encuentran muchos/as de sus actuales “colaboradores” en su recién asumido Ministerio.
El reciente Acuerdo del Consejo de Ministros (BOE del 14 de mayo) de destinar 100 millones de euros al desarrollo en 2009 del Plan “EDUCA3”, de extensión e impulso del primer ciclo de la Educación Infantil, se traducirá en la práctica, por las condiciones impuestas, en la creación de numerosas plazas escolares en centros de titularidad pública, sin posibilitar la financiación de los centros privados ya existentes, reabriendo el debate sobre la prevalencia de la planificación administrativa sobre la libertad de elección de los padres y el derecho de creación de centros consagrados en la Constitución.
El Ministerio de Educación se apoya en la redacción del Artículo 15.1 de la LOE para justificar su apuesta por el incremento exponencial de centros públicos de Educación Infantil, todo ello acompañado de referencias a la conciliación de la vida laboral y familiar, sin olvidar los oportunos guiños en apoyo de la mujer trabajadora (fuera del hogar, se entiende).
Martes, 29 de mayo
Escuelas Católicas
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester