Sobre la noción de República
24.04.09 @ 15:11:02. Archivado en La política desde fuera
La posición mínima de defensa del hombre racional se sitúa en la elemental exigencia intelectual de rigor conceptual y terminológico. La libertad cívica e intelectual es defensiva y se juega en la necesidad de destruir los tópicos, lugares comunes y relativismos, la urgencia de disolver, con el corrosivo del combate racional y crítico del pensamiento, las confusiones y vaguedades características del discurso vigente (político, periodístico, publicitario, institucional…).
Recordar la República (la 2ª) y aun reclamar su proclamación (la 3ª) exige definir los términos políticos concretos en función de los cuales se entiende la noción misma de República.

Este término latino traduce el vocablo griego politeia, que aparece empleado y definido en Platón y Aristóteles. En la obra de éste último, y dentro de la clasificación descriptiva de los regímenes políticos existentes, es conceptualizado como el sistema de poder administrado para el beneficio común (koinon) por el pueblo o la mayoría (entendiendo que, en términos cuantitativos, es mayor la cantidad de individuos que pertenecen a los grupos sociales de menor poder adquisitivo que la de los que pertenecen a las élites). Es lo que la terminología actual denominaría democracia. En cambio, el régimen político gestionado por ese mismo sector social pero en beneficio propio (idion) recibe por Aristóteles el nombre de demokratía. Es lo que hoy denominaríamos demagogia o populismo.
De manera que para el maestro griego, el criterio que define la justicia de un régimen político no estriba en quién detenta el poder sino en el destinatario de su uso.
Así, convendríamos en que la República (la politeia) no es el gobierno del pueblo (demos), sino el gobierno gestionado por la mayoría orientado al bien de la comunidad. Dicho de otro modo, un régimen político puede ser nominalmente una república, pero realmente una demagogia (e incluso, una tiranía).
Más allá de las disquisiciones de los historiadores sobre la 2ª República como fenómeno histórico, y no como reconstrucción fantasmática a través de la llamada “memoria histórica” (abierta contradicción en los términos), reivindicar la República hoy día en España supone, se quiera o no, rechazar la legitimidad política de la monarquía borbónica (realmente existente). Digamos que una concepción política racionalista no puede admitir que la soberanía se base en la transmisión hereditaria (natural o biológica, esto es, divina en última instancia), y su defensa de la forma de gobierno republicana sería la condición mínima indispensable, pero no suficiente, para una práctica política racionalista.

Otra cosa es, por tanto, que una monarquía pueda llegar a constituir, de facto, un sistema político realmente menos injusto o tiránico que una república, sin perjuicio de que sea más injusto nominal o teóricamente o, por ser más precisos, más injusto en uno de los criterios de definición política (en este caso, la decisión de establecer el nombramiento del gobernante por vía genética), pero no en todos los demás.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/229789
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
http://salvemoslanochemenospensada.blogspot.com/
Cualquiera y entre ellos me incluyo, que tenga un poco de sensatez debería llamar la atención publica insistiendo en la necesidad de organizar las capas mas necesitadas de la sociedad para que haya unos mínimos garantizados. Si no se puede sostener las viviendas...Medidas para su concentracion. Reducción drástica de gastos del estado. Las obras publicas solo es un paliativo momentáneo, luego faltara el dinero sino sale de otro sitio, por lo que hay que ahorralo para seguir invirtiendo. Lo importante es no perder una necesaria red de industrias de todo tipo aunque se reduzcan al mínimo la producción, para poder ampliar después. Pero para todo esto, se necesita una administración activa, se necesita organización y mas organización. Esto va ha durar ...quien sabe hasta cuando...Es la globalización, es la balanza que se mueve lentamente para los que están peor ...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
José Sánchez Tortosa
autor
Contacto




