El maná
04.03.08 @ 11:32:09. Archivado en Sobre el autor
EL MANÁ
Ya falta menos para el gran día, el día en que comenzarán a materializarse todas y cada una de las variadas promesas que hemos ido escuchando de los líderes políticos. El día que, cual maná celestial, si cumplen lo prometido, manarán ríos de leche y miel y no habrá que devanarse los sesos para llegar a fin de mes, tener un hogar a precio asequible, encontrar ayudas sociales a porrillo, educación bi-, tri- o multilingüe, cultura hasta decir basta, atención sanitaria de cinco estrellas, pensiones estratosféricas y todo ello obtenido a un precio simbólico: el de introducir dos simples papeletas en las urnas correspondientes. Tan simple como eso. Un chollo, vamos. Uno, que ya va viendo pasar los días de manera apresurada, no recuerda caso parecido. A lo mejor, desde las elecciones pasadas….Por experiencia, sabemos que en esta sociedad es difícil que alguien venga de esta guisa solucionándote la vida, por lo que habrá que sospechar que en algún lugar está el truco de tanto prestidigitador de la palabra. Y también nos dice que todo tiene un coste y que todas estas maravillas salen de las mismas costillas. De los ciudadanos de a pie que estos días asisten atónitos a semejantes parrafadas, a las más demagógicas afirmaciones que se lanzan al aire sin el menor rubor; total, las palabras se las lleva el viento…..Uno se pregunta quien pagará la cuenta de semejante paraíso, porque es más fácil invitar si la ronda la paga otro. Y mira a su alrededor y ve que la gente va con el agua al cuello para pagar la hipoteca, se pone a dieta en cuanto comprueba el precio de los productos de la cesta de la compra y escucha una y otra vez que la culpa de todo ello la tienen los EEUU, la subida del precio del petróleo ( pero se les olvida decir lo devaluado que está el dólar respecto al euro) , la Iglesia , los malvados agricultores o cualquier persona, animal o cosa que pase por allí en ese momento . Nos hablan de derechos, pero rehúyen decirnos las obligaciones que van inevitablemente unidas a aquellos. Al final uno termina por creer que sí, que hay que repartir, ¡pero lo de los demás, no de lo propio!. Y nos llenan el estómago con discursos etéreos, vacíos, que quieren ocultar una realidad que se percibe de manera más cruda a pie de calle que en las alfombras de las instituciones que nos gobiernan y/o pastorean. De nosotros depende nuestro futuro, y no de los vendedores de humo que mendigan nuestro voto. Así que menos maná y más esfuerzo individual y colectivo, menos películas y más realidad. Por dura que esta sea. Para salir adelante, y todos juntos.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Angel Garde Lecumberri
autor
Contacto


