Patricio Tapia, confesiones de un chileno
14.05.08 @ 23:11:03. Archivado en Gastronomía, Pisco

Fue en un bar de Santiago donde Patricio Tapia tuvo sus primeras caricias con el vino. Comenzó como algo causal, bordeando lo espontáneo. No fue un amor a primera vista, advierte el periodista chileno. Aquel romance caminó por varios ocasos y noches longevas, pero luego, entre beso y beso, llegó a florecer. Ya con los almanaques en cabalgar presuroso, ambos se unieron en un idilio espiritual. Decidieron entonces entregarse en cuerpo y alma. Patricio, que por aquellos años aún contaba con la testa poblada de rulos, se unía todas las noches a su Remington para escribir sobre música y bares. Era veinteañero aún. Al navegar entre sus recuerdos, Patricio suelta sonrisas sinceras, exprime su rostro tratando de indagar entre sus recuerdos de aquellos años que él los llama inolvidables. Se relaja y en esta entrevista con Dionisos habló con el corazón en la mano. “Fue en El Mercurio donde me inicié como periodista. Estudie en la Universidad de Chile y me incliné por el periodismo porque siempre me gustó escribir. O era literatura o periodismo. Con respecto al vino, tuve un acercamiento con él cuando escribía artículos de música y bares, cree ese espacio en el diario porque en esos momentos era lo que me agradaba...". (Publicado en la edición 64 de revista Dionisos)
"... Así comencé a conocer gente del mundo del vino y me pareció interesante todo ese tema. Hasta que llegó un momento en mi vida donde me pregunté a mi mismo, ¿qué es lo que quieres de tu vida?. Opté por involucrarme más con este nuevo mundo de los tintos y blancos. Así que me fui a estudiar a Francia la carrera de degustación y enología de la Universidad de Burdeos. Esa es mi historia con el vino”, contó.
Tapia es actualmente uno de los más prestigiosos periodistas latinoamericanos especializados en tema vitivinícolas. Entre sus libros publicados se encuentran la guía de vinos chilenos "Descorchados" y "Vinos Chilenos de Mantel Largo". Asimismo es colaborador habitual de diversas publicaciones, entre ellas, el diario El Mercurio de Chile, la revista Gourmand y Wine & Spirits, donde se encarga de calificar los vinos de España, Argentina y Chile. Es editor del portal Planetavino.com y presentador del canal de televisión Elgourmet.com. Precisamente con su programa televisivo, que se ve en todas partes del mundo por el cable, es que su imagen creció como un vino espumante.
“Nunca lo pensé, pero ahora lo confirmo, la televisión te abre muchas puertas. Ahora tengo facilidad de entrar a bodegas que así nomás no ingresas, como los grandes chateau de Borgoña o Burdeos. Lo que más me agrada es que esto te enriquece en tu trabajo, viajas mucho y estás en constante contacto con las mejores zonas productoras de vino del mundo. Otro de los puntos importantes es que puedes tener contacto con el dueño y el enólogo de cada bodega, esto te da las respuestas que buscas al probar sus vinos. El programa de tv me encanta. Es como un regalo de Navidad para mí. Cada año hago una lista de los lugares donde quiero viajar, y siempre me lo conceden. Por ello ando en constante contacto con viñas en todas partes del mundo, ya que eso quiere el televidente”, remarcó.

Gustos y desazones
En todo este trajinar por viñas y regiones vitivinícolas de todas partes del mundo, Patricio formó sus nuevos gustos y también algunas regadas desazones. “Siento que me he reencontrado con varias regiones que en un momento me ilusionaban, pero no las entendía muy bien, como el norte de Francia por ejemplo. Actualmente me parece interesante lo que sucede en el norte de Italia, pero no en el Piemonte, sino un poco más hacia el este, casi llegando a la frontera con Eslovenia. Por otro lado, en Argentina, puntualmente en el valle de Uco, los resultados de los vinos son fenomenales. Siento que han cogido mucho del terroir en su sabor y aromas. En Chile, asimismo, los vinos resultantes de las viñas que están muy cerca al pacífico tienen otro gusto, creo que son de mayor calidad”, remata Patricio.
Los disgustos también son parte de nuestra vida. Así como el periodista chileno señala que se reencontró con latitudes que colmaron sus expectativas, también hay terruños que lo desilusionaron con el dolor de su corazón. “Burdeos ya no forma parte de mis preferencias. Conocí esta región cuando tenía unos 25 años y en ese momento me fascinó porque tenía una gran cultura del vino. Pero con el tiempo me di cuenta que el vino es mas apegado a la tierra. La gente que hace grandes vinos no tiene que andar todo el día en un Mercedes Benz y vestir con Arman. Esto pasa en Burdeos todo el tiempo. Mucha aristocracia. En cambio en Borgoña todo es distinto. Cuando estás allí te encuentras con los mismos dueños de las grandes bodegas trabajando la tierra, cosa que es imposible de apreciar en Burdeos”, indica Patricio con el dolor que esta aseveración le proporciona.
Actualmente Patricio Tapia radica entre California y Chile, por ello encuentra en los valles californianos un gran potencial para los vinos del nuevo mundo. Suele visitarlos con continuidad religiosa. No solo eso, en sus últimos viajes a Washintons State, percibió que la nueva tecnología y el estable clima brindan todas las condiciones necesarias para lograr vinos de alta calidad. En el caso de regiones con óptimos resultados en los últimos años, Tapia pone las manos al fuego por el desarrollo de Nueva Zelanda y China. “Lo que pasa es que cuando tu ves que la gente quiere hacer bien las cosas, pues con empeño la consiguen. He probado sus caldos y la verdad es que están evolucionando”, dijo.
¡Qué rica comida!
Como buen gourmet, Patricio tiene un criterio lúcido y objetivo sobre la comida peruana. “Me encanta regresar al Perú porque valoro mucho su comida. Acá tratan los pescados con técnicas que hacen que su culinaria marque diferencia con las de otras partes del mundo. Tienen un respeto casi endiosado por los frutos del mar. Los chilenos no tenemos tal respeto a pesar que contamos con una costa larga. El pescado no está dentro de nuestra lógica. Estos detalles gastronómicos marcan una cultura bien marcada en el Perú. Ustedes tuvieron un pasado glorioso, que en la actualidad se siente. Acá estuvieron los virreyes que comían muy bien y el pueblo aprendió de eso. En cambio en Chile solo hubo gente que sabía pelear, pero lamentablemente nunca aprendieron a comer bien”, afirmó Tapia.

Tapia, que también escribe sobre gastronomía en su portal Planetavino.com, lanza una aseveración sobre la actualidad culinaria en Chile. “La identidad gastronómica en Chile no se encuentra. La base que tenemos es demasiado débil, por ello la identidad cultural no es tan fuerte. Cuando tratas de construir algo sin saber realmente quien eres, lo que sale es un mamarracho. En chile pasa lo mismo, como no hay una base, las nuevas tendencias en la cocina como la molecular en la fusión, tienden a caer en el vacío del pasado. En el Perú es todo distinto. Acá llegan las influencias chinas, japonesas e italianas y se acoplan sin problema a su cocina, porque ustedes tienen base. En Chile no hay nikey, no existen los chifas. En Chile hay que nacer de nuevo para tener una cocina decente”, comentó con la objetividad del caso.
“En Chile no hay cultura pisquera”
Se habló sobre vinos, gastronomía y llegaba la hora de la pregunta de cajón. El tema del pisco, como ya todos los saben, siempre será picante cuando se tiene enfrente a un chileno de pura cepa. Que el origen que si es mejor que la producción. Todo lo que quieran. Pero era sumamente importante conocer las apreciaciones de un especializado en el tema. “La cultura del pisco es peruana. En Chile el pisco no es artesanal. El pisco es Coca Cola en Chile. Lo que más me gusta del pisco peruano es que hay varios matices, diversos tipos de piscos. Acá en Perú es mucho más personalizada la elaboración, hay una cultura que rodea a todo esto. Esto es mucho mas rico que elaborar millones y millones de litros de piscos pero que no tienen espíritu, como pasa en el Perú”, habló claro el chileno.
Y agrega: “Todo esto lo he dicho también en Chile y han tratado de excomulgarme (ríe). Con respecto al Pisco Sour, considero que acá lo hacen como debe de ser. Me gusta mucho ese ácido que le dan, por ello cada vez que me como un ceviche en el Perú, lo pido junto a un buen Pisco Sour. El Pisco Sour que preparan en Chile es un chiste, es una broma”, sin tapujos el amante de la literatura de Hemingway abre su sinceridad. Pero Patricio quiso contar detalles de su vida que muy pocos conocen. “Tengo dos niñas, Emilia y Matilde, de seis años y la segunda de siete meses de nacida. Junto con mi mujer (Camila) tenemos un proyecto muy personal. Acabamos de comprar un campito cerca al mar en Chile, en la zona central y hemos sembrado vides para hacer vino. Estamos esperando que nuestras hijas desarrollen su personalidad para ver a qué vino le ponemos el nombre de cada una. Ya que las viñas que hemos plantado son distintas, una es más compleja que la otra”, revela el periodista en esta grata entrevista que concedió a Dionisos por su paso por Lima.
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