VI VIERNES DEL TIEMPO ORDINARIO /17-02-2012
El Evangelio de San Marcos en este Viernes de la Sexta Semana del Tiempo Ordinario , Jesús presenta algunas condiciones para seguirle, recordando que el que quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mi y por el Evangelio la salvará (cf. Mc 8,34-39). Jesús nos recuerda que el seguimiento implica asumir la cruz hasta la muerte. Y se deduce que no hay cruz sin resurrección, ni resurrección sin el camino doloroso de la cruz. Anteriormente Jesús había anunciado su final en la Cruz, pero ahora habla de la “cruz para los discípulos”. Y este anuncio es enseñado “a la gente a la vez que a sus discípulos” (Mc 8,34).
Dirijámonos a Dios con esta oración de Ignacio Larrañaga: “En tus manos, oh
Dios, me abandono, modela esta arcilla, como hace con el barro el alfarero.
Dale forma, y después, si así lo quieres hazla pedazos. Manda, ordena: ¿Qué quieres
que yo haga? ¿Qué quieres que yo no haga?.
Elogiado y humillado, perseguido, incomprendido y calumniado, consolado, dolorido, inútil para todo, solo me queda decir a ejemplo de tu madre: "Hágase en mí según tu Palabra".
Dame el amor por excelencia, el amor de la cruz; no una cruz heroica que pudiera satisfacer mi amor propio; sino aquellas cruces humildes y vulgares que llevo con repugnancia. Las que encuentro cada día en la contradicción, en el olvido, el fracaso, en los falsos juicios o en la indiferencia, en el rechazo y el menosprecio de los demás, en el malestar y en la enfermedad, en las limitaciones intelectuales y en la aridez, en el silencio del corazón. Solamente entonces Tú sabrás que te amo, aunque yo mismo no lo sepa, pero eso basta. Amén”
Martes, 29 de mayo
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola