DIOS SALE AL ENCUENTRO DEL HOMBRE
Dios sale al encuentro del pecador y quiere se “convierta y viva”. Él no condena a las personas sino que pone en evidencia todas las acciones, pensamientos y omisiones que están al margen de su proyecto liberador y redentor.
El “corazón de Dios” es tan grande que tienen cabida todos los hombres y mujeres, sin distinción de razas, culturas o naciones. Pide perdón de todas las culpas a Dios y descubre que has pecado de pensamiento, palabras, obras y omisión. Y recuerda que “dónde abundó el pecado, sobreabunda la gracia” (Rom 5,20).
Martes, 29 de mayo
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola