LA PAZ
Resulta esclarecedor lo que el Papa Juan Pablo decía en la Encíclica “Sollicitudo rei socialis, número 10: “¿Cómo justificar el hecho de que grandes cantidades de dinero, que podrían y deberían destinarse a incrementar el desarrollo de los pueblos, son, por el contrario, utilizados para el enriquecimiento de individuos o grupos o bien asignados al aumento de arsenales, tanto en países desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo, trastocando de este modo las verdaderas prioridades? Si el desarrollo es el nuevo nombre de la paz, la guerra y los preparativos militares son el mayor enemigo del desarrollo integral de los pueblos”.
¡Sí, la guerra y el tráfico de las armas son las mayores amenazas para la paz cimentada en la justicia!
Toma conciencia de que el saludo de Cristo Resucitado era “¡la paz con vosotros”!” (Lc 24,36b), y que tenemos que ser mensajeros de la paz.
LA RUPTURA FE-CULTURA
En la Exhortación apostólica “la Evangelización del mundo contemporáneo”, Pablo VI afirmaba: “la ruptura entre evangelio y cultura es, sin duda alguna, el drama de nuestro tiempo…De ahí que hay que hacer todos los esfuerzos con vistas a una generosa evangelización de la cultura o, más exactamente, de las culturas”.
Como cristianos hagamos un esfuerzo decidido por “llenar de Jesucristo y su Evangelio” tus relaciones humanas y tu ambiente, haciendo coherente nuestra existencia toda.
VI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO /12-02-2012
El Evangelio de San Marcos en este Sexto Domingo del Tiempo Ordinario nos presenta cómo Jesús cura a un leproso. Jesús sigue manifestando su poder ante el mal que destruye a la persona (cf. Mc 1,40-45).
La lepra era considerada un castigo de Dios por el pecado. El enfermo era culpable de un pecado, y tenía que llevar los vestidos rotos, rapada la cabeza y cubierta la barba. Y si alguien se acercaba, debía gritar: “Impuro, impuro. Además, debía vivir fuera de la ciudad.
Sin embargo, Jesús, ante la súplica del leproso, que se pone de rodillas ante Él, le cura. El leproso cree y confía en Jesús. Y Jesús le ofrece la salvación y el verdadero rostro de Dios, que no quiere exclusiones ni marginaciones. Jesús pasó haciendo el bien y curando toda dolencia. La actitud humilde y confiada del leproso en Jesús hacen de él un modelo para nosotros, que somos invitados a confiar plenamente en Él.
Pedimos especialmente hoy a Dios por todos los enfermos de nuestras familias y de nuestros ambientes con esta preciosa oración del Papa Juan Pablo II, dedicada a la Virgen María: “Oh Virgen María, Salud de los enfermos, que has acompañado a Jesús en el camino del Calvario y has permanecido junto a la cruz en la que moría tu Hijo, participando íntimamente de sus dolores, acoge nuestros sufrimientos y únelos a los de Él, ….Madre misericordiosa, con fe nos volvemos hacia Ti Alcánzanos de tu Hijo el que podamos volver pronto, plenamente restablecidos, a nuestras ocupaciones, para hacernos útiles al prójimo con nuestro trabajo. Mientras tanto, quédate junto a nosotros en el momento de la prueba y ayúdanos a repetir cada día contigo nuestro "sí", seguros de que Dios sabe sacar de todo mal un bien más grande… Amén”
Martes, 29 de mayo
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola