V JUEVES DEL TIEMPO ORDINARIO /9-02-2012
El Evangelio de San Marcos en este Jueves de la Quinta Semana del Tiempo Ordinario , Jesús emprende una travesía hasta la región de Tirio y Sidón, ubicadas al norte, fuera de Palestina, territorios del Líbano.
En una casa, Jesús acoge a una extranjera, una sirofenicia, que le pide que expulsara de su hija un espíritu inmundo. Y es acogida y alabada precisamente por su fe y se hace merecedora de participar en el banquete que Jesús ofrece (cf. Mc 7,24-30).
La reacción de Jesús, ante la petición de la mujer pagana, es aparentemente insultante. Los judíos, que se creían los únicos poseedores de la salvación de Dios, consideraban a los demás pueblos “perros” que sólo tenían derecho a las migajas del pan de salvación.
Jesús comienza por asumir en apariencia el criterio de los judíos, para luego, ante las palabras de la mujer, conmoverse y acoger la petición de la pagana, que pedía la liberación del mal que aquejaba a su hija.
Nos sorprende el coraje, la perseverancia y la fe de esta mujer extranjera, que nos ayuda a nosotros a suplicar en este día la fe.
Con Anamaría Rabetté nos dirigimos a Dios: “ Señor, aumenta mi fe. Aumenta mi fe para aumentar mi confianza. Aumenta mi confianza y aumentará mi abandono. Aumenta mi abandono y aumentará mi Amor. Aumenta mi amor para perder el temor. Quitándome el temor mi abandono será total. Señor aumenta mi fe.
Martes, 29 de mayo
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola