CRISTO VIVE EN LOS ENFERMOS
Amelia tenía 22 años y se fue de vacaciones a Calcuta. Se presentó en el hospital de leprosos que regentaban las hermanas misioneras de Madre Teresa de Calcuta.
La madre Teresa le había dicho: “Sentirá repugnancia y hasta asco al lavar a los leprosos y curarles sus heridas, pero no vea en el enfermo o en la enferma solamente a un leproso, vea en ellos a Jesús, y verá cómo siente amor y ternura por los enfermos”. Amelia lo hizo así.
Un día, un musulmán la vio, la saludó y le dijo: “mire, yo soy de religión musulmana y siempre he creído que Jesús de Nazaret es un gran profeta. Hoy creo que Jesús es Dios, porque él ha sido capaz de darle a usted el gozo y el afecto para realizar su trabajo con tanto amor con estos leprosos”.
Haz que resuene en tu corazón estas palabras: “Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a la izquierda. Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: "Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver". Los justos le responderán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?" Y el Rey les responderá: "Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo" (Mt 25, 31-40).
IV SÁBADO DEL TIEMPO ORDINARIO /4-02-2012
El Evangelio de San Marcos en este Sábado de la Cuarta Semana del Tiempo Ordinario nos cuenta cómo los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Jesús les invita a descansar. Jesús, el buen pastor, siente compasión de la gente, porque estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas (cf. Mc 6,30-34).
Este precioso pasaje es un preámbulo para la gran narración de la multiplicación de los panes. Y San Marcos descubre el corazón de pastor compasivo de Jesús. Jesús de Nazaret es el eternamente compasivo y se le estremecían las entrañas al ver al pueblo que sufre.
“Dios es compasivo; ésta es la base de la actuación de Jesús. Hoy la investigación está de acuerdo, de forma unánime, en que Jesús de Nazaret ha vivido y ha comunicado una experiencia sana de Dios: Jesús no ha proyectado sobre el rostro de Dios, miedos, ambiciones, fantasmas… Jesús nunca habla de un Dios indiferente, frío, desentendido de los hombres, de espaldas a nuestros problemas…En el sustrato de la experiencia de Dios que tiene Jesús está que Dios es compasivo, tiene “entrañas”; la compasión es la reacción primera de Dios ante sus criaturas. Por así decir, lo primero que Dios siente al mirarnos es compasión. Jesús dice que Dios siente hacia sus hijos e hijas lo que una madre siente hacia el hijo que lleva en sus entrañas; es decir, Dios nos lleva en sus entrañas” (José Antonio Pagola).
Recemos el Salmo 22, toda una proclamación de confianza y de fe en el Señor, nuestro Pastor, que nos acompaña siempre y se compadece de cada uno de nosotros:
“El Señor es mi pastor, nada me falta: En verdes praderas me hace recostar; Me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas; Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: Tu vara y tu cayado me sosiegan. Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos; Me unges la cabeza con perfume y mi copa rebosa. Tu bondad y tu misericordia me acompañan Todos los días de mi vida, Y habitaré en la casa del Señor por años sin término”.
Martes, 29 de mayo
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola