Supongo que el Departamento de Estado yanqui continúa elaborando esos informes que luego filtra al ancho mundo Julian Assange por medio de Wikileaks. De ser así, la embajada estadounidense en Madrid habrá mandado ya un telegrama a Washington: “Zapatero is over”, o sea, está acabado.
En lo personal se hallan en las antípodas. Silvio Berlusconi es de una ostentosa y obscena voluptuosidad. Paco Camps, en cambio, muestra un conservadurismo austero, rayano en lo ascético.
A ambos personajes los une, en cambio, su absoluto apego al poder y la convicción de que las urnas los exculparán de cualquier imputación de tipo penal, confundiendo así la política con la justicia.
Si yo fuese un tipo inmoral como Rufino Echevarría, Diez Usabiaga y otros de su calaña, estaría eternamente agradecido a ETA y besaría allá por donde pisan los terroristas.
Estamos tan acostumbrados ya a altísimas tasas de paro que la falta de trabajo solo parece preocuparles a quienes lo padecen.
Por eso, un Gobierno impávido se congratula aquellos meses en que no se destruye empleo, como si con un 20% de parados aún quedasen muchos puestos de trabajo por destruir.
Digan lo que digan Rajoy, Aznar y compañía, y piensen lo que piensen muchos españolitos de a pie, nadie le va a poner el cascabel al gato de las comunidades autónomas, ya que se trata de un felino arisco y montaraz, capaz de clavarle las uñas al más pintado.
Jueves, 16 de febrero
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo