No me atrevo a usar el dicho musulmán “ir de la Ceca (casa de la moneda) a La Meca” (ciudad santa) para que no me pase como a los dueños de la discoteca murciana que han tenido que cambiar su nombre por el de La Isla. Tal como se las gasta el fundamentalismo islámico no me extraña su acojono.
Me trae sin cuidado el número de liberados sindicales. Lo que me preocupa es el mero hecho de que existan, es decir, que haya profesionales del sindicalismo, como si ésta se tratase de una especialidad laboral más, diferenciada de la del resto de los trabajadores.
¿Quiénes se verían más perjudicados si, de golpe, desapareciesen las monedas y los billetes y sólo quedase el dinero electrónico, o sea, las tarjetas de crédito y demás transacciones por Internet?
Pues qué bien que Santos Llamas no pueda presidir la nueva Caja Duero-España.
No lo digo porque uno tenga nada contra ese señor, a diferencia de lo que le sucede al PP, que le ha puesto la cruz y la raya. Lo que me parece de cajón es que nadie que deba dinero a una caja de ahorros pueda presidirla, ya que siempre quedaría la sospecha de que si Santos Llamas no hubiese mandado en Caja España a lo mejor ésta no le habría prestado 80 millones.
Los ex presidentes europeos se aplican ávidamente a ganar dinero, como el alemán Gerhard Schröder, al servicio de la multinacional rusa Gazprom, o Tony Blair, quien aprovecha su lucrativo libro de memorias para poner a caldo a su sucesor y correligionario Gordon Brown.
En su ignorancia, uno creía que ligar, hoy en día, estaba chupado y que las parejas con mirarse ya tenían suficiente, sin necesidad de perder el tiempo en protocolarios y retorcidos galanteos y cortejos, como en la remota época de mi juventud.
¡Vaya!, pues parece que no es así.
Martes, 29 de mayo
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel