El paro continúa subiendo, pero aun así el Gobierno se muestra contento: “Los datos consolidan la tendencia de que estamos en el camino de la recuperación”, dice una impávida María Teresa Fernández de la Vega. Evidentemente, con 4,2 millones de parados —la cifra más alta de Europa— cada día que pasa quedan menos empleos por destruir y, en consecuencia, el ritmo de desempleo será menor.
Congratularse con esta situación, mírese por donde se mire, es de una estólida irresponsabilidad porque hasta ahora destruir puestos de trabajo ha resultado una tarea sencilla, pero crearlos de nuevo, a juicio de todos los analistas, no sólo va a ser difícil sino que la recuperación económica en lontananza se realizará con menos gente con trabajo que antes de la crisis.
En vez de invertir esta dramática realidad, buscando estímulos para nuevos empleos, corrigiendo el mercado de trabajo, inventando otras formas de ocupación, favoreciendo el que las empresas renueven los contratos,… el Gobierno prefiere subsidiar el creciente paro, tarea evidentemente efímera, pues las arcas públicas se están vaciando a una velocidad de vértigo.
Pero es que la política económica oficial —por llamarla de alguna manera— es una política de subvenciones. Hubo una con carácter general, de 400 euros, que favoreció tanto a Emilio Botín como al último parado, y otra del cheque bebé, tanto para el hijo de un inmigrante como para el de Florentino Pérez.
Con algo menos de despropósito, se acordó más tarde otra ayuda de 420 euros mensuales a aquellos parados que se habían quedado sin prestaciones y otra de 210 a los jóvenes como Renta Básica de Emancipación. Pero, ¿qué es mejor, darles dinero por la cara u ofrecerles un trabajo en el que aprendan a ganárselo por ellos mismos?
Crear una sociedad subsidiada desde la base conlleva un cáncer social, económico y moral, como sucedió en aquel socialismo real de los países comunistas, en los que un pleno empleo aparente enmascaraba la brutal miseria colectiva. Menos subvenciones, pues, y más oportunidades de trabajo para una sociedad que, ella sí, está terriblemente alarmada por el paro.
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Ahora no sólo es que haya más parp. Ahora no sólo es que los parados de larga duración no van a encontrar trabajo en su vida. Ahora los que tienen trabajo van a ganar menos. Tdos esto se lo debemos a ZP el gran timador.
No sólo no va a encontrar trabajo ninguna de las personas que están paradas en la actualidad sino que con la política de Zapatero cada vez va a haber más. Ahí tenemos a los de los ERES, al recorte de plantillas de funcionarios, a la disminución de las inversiones para obras públicas y a toda una serie de recortes aprobados que no van a conseguir que más y más paro.
O sea, que según la patronal ni los sindicatos tampoco vale en España el modelo alemán, ni el austríaco. Si a esos países sus fórmulas lees han valido para tener la tercera o la cuarta parte de paro que en España, nosotros debemos ser especiales para que no nos sirvan... o es que preferimos tener un 20% de parados.
“El número medio de afiliados a la Seguridad Social aumentó en 22.457 personas en marzo, hasta los 17.594.808 TRABAJADORES, según datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración. Así, después de haber subido en 26.340 personas en febrero, la Seguridad Social registró tasas positivas por segundo mes consecutivo, tras haber sufrido caídas durante los seis anteriores”.
¿Será verdad? Si así fuera, yo no lo dudo, estaríamos hablando de unos cuantos de cientos de miles de trabajadores más que cuando España iba bien, allá por el primer trimestre de 2004. Resumiendo, España, a pesar de la recesión mundial, a pesar de Zapatero que es muy malo, o no, a pesar del PP que es peor, a pesar de muchos “empresarios” que desean una buena bolsa de parados o esclavos donde elegir, y a pesar de todos los pesares, incluido el de Don Enrique, no baja, como entonces, de los 17 millones de trabajadores. Y Trillo sin dimitir.
A ZP no le preocupa que suba el número de parados. Lo único que le importa es que no baje sunúmero de votos.
Aquí no se aplica el viejo dicho de que en vez de darle peces a quien tiene hambre lo mejor es enseñarle a pescar.
Martes, 29 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel