Nada más acabarse el ominoso apartheid y llegar al poder, el presidente sudafricano Nelson Mandela integró a sus antiguos verdugos en el país multirracial que comenzó a construir. Lo dice en el filme Invictus, de Clint Eastwood: “No me interesa el pasado, sino el futuro”. Así, en vez de un revanchista baño de sangre sentó las bases para el despegue de un país que parecía imposible.
Viernes, 17 de febrero
Francisco Rubiales
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla