La hemos liado tanto con los respectivos roles sociales de alumnos, padres y profesores que desenredarlo nos va a llevar un buen rato.
Tenemos un ejemplo bien reciente de cómo hemos perdido el rumbo: los progenitores de los vándalos que asaltaron hace poco una comisaría en Pozuelo, en vez de ofrecerse a pagar los desperfectos causados, protestan porque la juez castiga a sus retoños a no salir de casa después de las 10 de la noche.
Con unos padres así, destrozar una comisaría es un chollo que, además, resulta gratis.
No nos extrañe, pues, que ante tal tolerancia nuestros hijos salgan como salen. ¿Cómo se atreve, entonces, un profesor a decirles lo que tienen que hacer, si él no es más que un pringao, un payaso y un gilipollas, en la terminología juvenil de hoy día?
No todos los adolescentes reaccionan así, por supuesto. Ni siquiera la mayoría. Pero sí un número lo bastante significativo para saber que nuestra abdicación del papel de padres, al haber pretendido convertirnos inútilmente en colegas de nuestros hijos, no pueden paliarla unos profesores sin autoridad, amedrentados y lógicamente faltos de motivación en su labor.
En el vaivén histórico de los hábitos sociales, el maestro de antaño podía excederse al imponer su disciplina sin que nadie le replicase. Es más: el alumno arbitrariamente disciplinado volvía a ser castigado por ello en casa. Ahora, ya lo hemos visto, ante un mínimo conato de reprimenda escolar algunos padres acuden como energúmenos a partirle la cara al profesor si antes no lo ha hecho ya su hijo.
Hay que poner, pues, las cosas en su sitio y evitar que el asunto llegue a mayores. Si lo hacemos, corregiríamos de paso otros problemas conexos: el absentismo escolar, el abandono del colegio, el alarmante retraso académico, el acoso a los condiscípulos más vulnerables, el vandalismo juvenil en alza,…
Y el sitio de cada cosa no puede ser más sencillo: el maestro enseña, el alumno aprende y los padres educamos a nuestros hijos en lugar de que lo haga tanto programa de basura televisiva.
¿Está claro? Pues eso.
Sábado, 18 de febrero
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
José Pómez
Francisco Rubiales
Carlos Ruiz Miguel