Entre prestigio y el descrédito sólo hay una frágil membrana siempre a punto de horadarse.
En ella se mueve Santiago Calatrava, y no porque Xavier Mariscal —otro que tal— tilde a sus creaciones de “animaladas”, sino por las reiteradas críticas al exquisito e imaginativo ingeniero valenciano.
Primero fue la polémica judicial con el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, al prolongar su puente de Zubi Zuri con una pasarela ajena para hacerlo más accesible. Luego, el retraso y el sobrecoste de su torre en la zona cero neoyorquina, despojada ya del techo móvil.
Añádase la necesidad de un semáforo en el puente camino de El Saler, la inundación del Palau de les Arts de Valencia, el informe sobre la inseguridad de su último puente en Venecia,… hechos todos ellos que cuestionan la funcionalidad de esas obras.
En ello, precisamente, en saber combinar belleza y uso práctico, radica el éxito del arte contemporáneo. En eso o en tener buenos padrinos políticos, actividad en la que Calatrava y algunos más son unos consumados maestros.
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el presidente zapatero esta mas acompañado de lo que el desearia todos los dia se le ofrecen kamikases los que se van son limones exprimidos y caducados que ya no son de ningana sesidad y es una estupidez usar esas bajas, que carecen de ningun interes cierto que todo lo que mueve zapatero rajoy lo usa como si se cabase de en contrar un jugete nuevo pero el cantaro de rajoy a ido tantas veces ala fuente que asta aperdido su perfume y su color
Sábado, 18 de febrero
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
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Carlos Ruiz Miguel