Los alcaldes, en principio, se dedican a edificar polideportivos, construir saneamientos, recoger basuras,… Cuando esas actividades se les quedan cortas, inventan otras: el de Oleiros nombró hijo adoptivo a Fidel Castro, el de Torredonjimeno decretó un día semanal de toque de queda para los varones, el de Pego encarceló al sepulturero municipal por asistir a una manifestación contra él…
Algo menos estrafalario, el de Arenys de Munt, Carles Móra, sólo quiere hacer un referéndum sobre la autodeterminación de Cataluña.
Y es que los sentimientos están por encima de la lógica, con lo que propician incluso minúsculas independencias, como la de la bilbaína República de Abando, en 1867, o la ficticia de un barrio londinense en la divertida película Pasaporte para Pimlico.
En la vida todo es posible: desde la atomización de las Antillas en 15 países apenas viables, hasta la unión de 50 territorios para convertirse en los poderosos Estados Unidos.
Vale, pues. Pero que eso, en cualquier caso, no posponga la instalación municipal de alcantarillas.
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mire uste lo que de cidan ala casa de los demas no son de su inconbecia exsisten otras maneras de hacerse el bufon usted se justifica de centralismo y de esos andamos sobrados que dios le guarde muchos años
Lo leo después de que en Arenys se haya hecho el ridículo referéndum independentista. El autor del artículo ha sido demasiado educado y benevolente con los autores de este engendro, porque ya sabemos que de estos polvos saldrán luego aquellos terribles lodos que nos acabarán por sepultar a todos.
Sábado, 18 de febrero
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
José Pómez
Francisco Rubiales
Carlos Ruiz Miguel