Hemos querido quitarnos de encima un problema, dejando la educación de nuestros retoños en manos de la escuela, y así nos va a los docentes, a los discentes y hasta a los padres, escudados en nuestra cómoda y cobarde condición de ausentes.
La pugna entre el depuesto Manuel Zelaya y el presidente de hecho de Honduras, Roberto Micheletti, se encona día a día mientras aísla al país y lo sume en la pobreza.
Me asombra el hipócrita empecinamiento de la comunidad internacional en defender al presidente depuesto y sus dudosas prácticas políticas cuando, en cambio, permanece impertérrito por ejemplo ante la fraudulenta legitimación electoral del general golpista Uld Abdel Aziz en Mauritania. Y es que, está visto, todo depende de los valedores de unos y de otros y de los intereses económicos que cada uno de éstos representan.
La hemos liado tanto con los respectivos roles sociales de alumnos, padres y profesores que desenredarlo nos va a llevar un buen rato.
Los tránsfugas tienen entre nosotros peor fama que los timadores, descuideros y otras especies delictivas. Entre otros calificativos menos piadosos se les llama chaqueteros, desertores, desleales y traidores. Casi nada.
La ministra Carme Chacón ha dicho a los atuneros españoles que se protejan ellos mismos de los piratas somalíes, que su ministerio no tiene dinero para la labor.
Entre prestigio y el descrédito sólo hay una frágil membrana siempre a punto de horadarse.
Vivimos a golpe de emociones pasajeras y efímeras que, una vez nos han conmocionado, son sustituidas frívolamente por otras sensaciones igual de fugaces.
Los hijos ya no quieren seguir la tradición familiar. Heredar una tienda, la cual sólo va a crearles problemas antes de tener que acabar echando el cierre, resulta menos gratificante que sacar unas oposiciones. Es lo que conlleva la crisis económica: que subvierte hasta los valores más arraigados.
Los alcaldes, en principio, se dedican a edificar polideportivos, construir saneamientos, recoger basuras,… Cuando esas actividades se les quedan cortas, inventan otras: el de Oleiros nombró hijo adoptivo a Fidel Castro, el de Torredonjimeno decretó un día semanal de toque de queda para los varones, el de Pego encarceló al sepulturero municipal por asistir a una manifestación contra él…
Justamente ahora, en algún lugar de Euskadi, acaba de nacer un futuro asesino de ETA. El ambiente favorable al terrorismo en muchos pueblos de la geografía vasca, desde Elorrio hasta Oiartzun y de Legutiano a Pasaia, propicia la formación de futuros criminales.
No es que cada vez sepamos más inglés, sino que crece nuestro desconocimiento del castellano, que no es lo mismo. Les sucede, por ejemplo, a todos aquéllos que aluden a un atuendo casual, cuando en realidad querrían decir informal.
No se refiere el título de este artículo a un programa televisivo sino al desastre económico previsto para este otoño.
Nadie ha podido encontrar un solo error en La Enciclopedia Británica y, en cambio, Wikipedia, la enciclopedia digital, ha tenido que celebrar la pasada semana una convención en Buenos Aires para poner coto a tantos yerros que los cibernautas introducen en sus textos.
Martes, 29 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel