No voy a hablar de la Ley del Menor, aunque también podría hacerlo; sólo quiero reflexionar sobre las reiteradas noticias de niños violadores, los cuales no deben ser tan impúberes como parece, dada la naturaleza de su delito.
No creo, tampoco, que estos precoces malhechores procedan de ningún estrato social determinado, y a las estadísticas existentes me remito. Sí que son el resultado, en cambio, de una concepción hedonista de la vida, la cual exige la satisfacción perentoria e inmediata de cualquier deseo, sin que importe su coste ni el daño que les pueda causar a los demás.
La falta de valores morales que supone tal actitud, de nulo autocontrol personal y de ausencia de empatía con el prójimo, lo mismo conduce al absentismo y a la violencia escolar que al uso de drogas o a la delincuencia sexual. Porque, vamos a ver: ¿cuántos otros sucesos como los de Baena e Isla Cristina no se habrán producido sin que tengamos noticia de ellos?, ¿cuántos más se van a producir sin que lleguemos a enterarnos?
De momento, y a pesar del denso silencio social y a la habitual ocultación familiar de estos casos, en 2007 la fiscalía registró 1.501 delitos contra la libertad sexual protagonizados por menores.
Todo ello resulta abrumadoramente perturbador. Al igual que la obligada utilización posterior, en muchos casos, de un traumático aborto como la única posible medida contraconceptiva. Por eso, no debemos esperar a que hechos similares vuelvan a producirse para tomar entre todos drásticas medidas psicológicas, educativas y sociales, de carácter preventivo.
Cuando se oye que los jóvenes de hoy no tienen valores, suele suceder que quién lo dice añora los valores que nos dejaron unos pastores analfabetos de hace tres mil años. Porque suele ocurrir que se refieren a valores que nos imponen clérigos de toda condición, valores que aparecen en la Biblia, en los Diez Mandamiento o en otras supercherías similares, valores basados únicamente en supersticiones. Y suele ocurrir que quienes se quejan de la falta de valores ven mal que sean nuestros representantes parlamentarios elegidos democráticamente, apoyados en asesores y técnicos, los que de manera racional traten de establecer unos códigos éticos para todos, compartidos casualmente por todos los países desarrollados (es decir, no teocráticos). Por último, suele ocurrir que quienes se quejan de falta de valores, se quejan de que se enseñen a nuestros jóvenes normas de conducta básicas comunes a la mayoría de los países europeos.
Todos estos problemas son las consecuencias de la politica del pp durante su dictadura particular entre 1996-2004. La falta de educacion sexual, la imposicion del dinero y el interes privado como alicientes, el fanatismo religioso, la imposicion del pensamiento a favor de la guerra... han causado que los jovenes y jovenas de nuestra nacion de naciones no tengan valores. Afortunadamente el inicio de una Educacion para la Ciudadania servira para educar al individuo en valores sociales y politicos serios, correctos, rigurosos y coherentes, lejos de individualismos enfermizos. En este sentido, hemos dar las gracias al Partido Socialista, que siempre ha trabajado para que los ciudadanos y ciudadanas podamos disfrutar de una educacion publica y de calidad. Gracias, PSOE.
Esta mañana lo han dicho por la radio: 5 violaciones al día por "menores" de edad. Lo que pasa que no han sido múltiples como las dos últimas.
Además de la falta de valores y educación en el esfuerzo, los niños de ahora lo tienen todo sin esfuerzo. Ven ejemplos erróneos. Gente que "triunfa" por hacer cosas vergonzosas con tal de no trabajar. Se les enseña a ponerse preservativos, se les da clases de educación sexual pero no se les explica sus consecuencias, tampoco se les enseña lo que es el amor ni lo que es hacer el amor. Se les enseña a tener relaciones sexuales placenteras. Y además se les facilita la asunción de responsabilidades mediante el tema del aborto sin informar a los padres o la píldora abortiva. Yo estoy a favor de una ley dura que castigue y que rebajen la edad penal. Por qué? Porque también viene especificado en el código penal que no se debe matar. Yo no mato ni tengo intención. Por lo tanto, qué tengo que temer??? Además de lo que comentaba al principio:...
Viernes, 27 de noviembre
Jesús Montesinos
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