El colegio Montessori estima aún prematuro el reimplantar la enseñanza separada por sexos pero irá por ahí.
Al pensamiento progre dominante semejante medida debe parecerle la vuelta a las cavernas, sin más. ¡Tantos años de lucha para conseguir la igualdad educativa y ahora nos salen con eso!, vendrán a decir, sin pararse a considerar si la acción resulta conveniente o no, si ofrece ventajas en algunos casos o si permite mejorar el rendimiento escolar en otros.
Y es que algo habrá que hacer para paliar el tremendo y creciente fracaso educativo que asola nuestro país: al menos, experimentar en el ámbito de la libertad de enseñanza, sin menoscabar por ello los derechos de nadie.
Algo similar ocurre en EEUU, donde el presidente Obama, negro él, por cierto, propicia la creación de centros escolares diferenciados para estudiantes de color. Se trata, arguyen los promotores de la idea, de evitar el absentismo y el retraso de aquellos alumnos que, por extracción cultural, pueden quedar rezagados de sus condiscípulos y perpetuar así su marginación.
Menos mal que semejante medida la auspicia el nuevo icono político de la progresía española. Si lo hubiese aceptado Bush, nuestros progres se habrían puesto como panteras. Igual sucede con la cacería de inmigrantes ilegales ordenada por Zapatero, a la que han amparado con su escepticismo o con el silencio cómplice. Si algo remotamente parecido lo hubiese hecho Aznar, el adjetivo más piadoso habría sido el de nazi.
Y es que resulta más cómodo el descalificar a priori, según quién sea el autor de la norma, que pararse a pensar en ella por un solo segundo con criterio libre de prejuicios.
Por eso, lo mejor sería que todos aprendiésemos lo mismo, sin exclusiones, pero en la lengua que queramos, con el sistema que creamos más adecuado y con la libertad de elección como última garantía democrática. ¿Qué pasaría si se pudiese estudiar en español en aquellas comunidades que ahora lo dificultan? ¿O en rumano, o en árabe, por aquéllos que así lo quisieran? Pues que quizás, con ello y también con la educación separada, todos aprenderíamos bastante más y con muchos menos problemas.
Martes, 29 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel