Sotto voce, destacados militantes del PP dicen que con Mariano Rajoy no van a ninguna parte. No porque sea mal tipo, no, sino porque inspira menos interés y menos pasión que un yogur caducado. La última prueba la aporta el barómetro del CIS, donde los ciudadanos le suspenden con un bochornoso 3,88 sobre 10.
¿Y en quién se fijan esos peperos para remediarlo? Pásmense: en Barack Obama. La fascinación por el presidente electo norteamericano es tanta entre nuestra derecha como entre la izquierda. Políticos como Ruiz-Gallardón o Jorge Moragas ya mostraron su predilección por el candidato demócrata antes de las elecciones.
“Para poder ganar necesitamos alguien con una personalidad atractiva y un discurso ilusionante como el de Obama”, me dice en privado un amigo del PP. "¿Y la ideología?”, le pregunto. "¿Es que aún crees que eso es determinante?”, se sorprende: “Ya verás cómo Obama no hará ninguna revolución. Él, como cualquier otro, sólo tratará de que las cosas vayan algo mejor”.
Ya veremos.
Martes, 29 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel