Nos hemos pasado los mejores años de nuestra vida sacándole humo a las tarjetas de crédito y pidiendo préstamos hasta para veranear en las islas Seychelles. Como corolario, ahora nos va como nos va: hemos quemado el motor de la economía de tanto recalentarlo y no nos queda más que ir a pie.
Valga la metáfora en un mundo en el que Rodríguez Zapatero es el máximo exponente de la creación del lenguaje: cuando estábamos ya en plena crisis económica hablaba de “dificultades temporales” y ahora que hemos entrado en recesión la califica piadosamente como “estancamiento profundo”.
Esos malabarismos léxicos y las subsecuentes medidas de corrección económica evidencian, como reconoce Cristóbal Montoro, una constante improvisación. Claro que el PP tampoco tiene ni pajolera idea de qué hacer en momentos como éste; si la tuviese, lo patriótico, lo decente y hasta lo inteligente, sería exponer un completo y detallado plan de actuación y decirle al Gobierno. ¡“Ahí lo tienes! ¡Aplícalo!”. Mas ni por ésas.
Y es que nos hemos quedado sin un duro y sin saber tampoco cómo obtenerlo. Por eso, el comisario europeo Almunia nos advierte de que las cosas irán aún peor en 2009 aunque, por fortuna, al año siguiente empezaremos a salir del túnel.
Me temo, sin embargo, que sus previsiones van a ser tan erróneas como todas las realizadas hasta ahora. ¿Qué motivos tendremos para enderezar el rumbo a corto plazo cuando hemos empezado a destruir empleo a toda velocidad, cuando los presupuestos del Estado se han convertido en papel mojado, cuando nuestra productividad decrece día a día, cuando la única fuente de ingresos públicos va a ser el endeudamiento colectivo, cuando los sectores de nuestro reciente desarrollo económico —construcción, automóvil y turismo— se han agotado sin que se vislumbre ningún otro que los reemplace?
O sea, que ni tenemos un duro ni posibilidades de lograrlo a medio plazo. Hay expertos, incluso, que pronostican un panorama dantesco para los próximos años. No quiero con esto amargar el desayuno a nadie, pero creo que reconocer los problemas es el primer paso para poder resolverlos.
Martes, 29 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel