Hasta hace dos días resulta que éramos ricos y no mirábamos la pela, como quien dice. Por eso, los políticos podían planificar piscinas en el Senado y los concejales, consellers y demás cargos públicos hacían viajes absolutamente prescindibles por todo el mundo.
En ese contexto, el tuneo del coche de Ernest Benach o la decoración del despacho de Pérez Touriño habrían sido peccata minuta. Ahora, en cambio, hasta el presidente del Congreso, José Bono, limita los desplazamientos pagados de diputados, con lo cual les será más difícil hacer novillos.
Ya ven lo relativas que son las cosas. Por fin descubrimos que no era preciso que todo el mundo visitase a Fidel Castro, que las reuniones políticas se hiciesen en restaurantes de lujo a golpe de mariscada, que se editasen costosísimos libros de auto bombo de quien los patrocinaba y otras bagatelas por el estilo.
En todo eso, al menos, habrá que convenir que los sufridos contribuyentes hemos salido ganando gracias a la crisis.
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Esta situación política de despilfarro, fanfarronería y tirar con pólvora ajena no puede mantenerse por mucho tiempo. Los héroes anónimos y las heroínas de cada día, que se levantan de supermadrugada para, después de un viaje caótico muy a menudo, poder llegar a fichar y así un día y otro también y sin perder tres minutos porque entonces pierden 40, los que llegan tarde, no aguantamos ni el despilfarro ni la fanfarronería y yo, además, no aguanto que encima ellos sean los que me digan que me estan liberando. Liberando ¿ de qué? Por si acaso os digo que de nada y que, como odio la basura, me encargo de sacarla todas las noches que es necesario y la tiro...complacientemente y a la espera...
Martes, 29 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel