Hasta Gambia nos toma el pelo. Su Gobierno esperó a que llegase un avión con 101 repatriados, escoltados por 117 guardias civiles, para acabar devolviéndolos a España. Total: 30.000 euros tirados, amén de la sensación de ridículo.
Puestos a hacer las cosas mal, mejor no hacerlas.
Es lo que sucede en aguas de Somalia, donde hace cinco meses fueron secuestrados los 26 tripulantes del pesquero Playa de Bakio. Entones, los piratas se llevaron impunemente la bonita suma de 400.000 euros. Ahora, ante nuevos incidentes, la ministra Carmen Chacón ha enviado un avión de vigilancia, sólo de vigilancia, para controlar 9.000 kilómetros cuadrados. Como dice el patrón de uno de los barcos que faenan en aquellas aguas, “con semejantes medidas, ya me doy por secuestrado”.
Así que, en estos tiempos de crisis, da lo mismo venir aquí sin papeles, porque no hay extradición posible, pero mejor aun es reconvertirse en pirata somalí, actividad sin apenas riesgo y, eso sí, generosísima retribución.
Vivir, pues, para ver.
Martes, 29 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel