No sólo los atletas se preparan para ir a los Juegos Olímpicos de Pekín. Jefes de Estados democráticos, empezando por George Bush, ya están haciendo las maletas.
¿Qué quedó, pues, de aquellas prédicas escandalizadas por la represión de los monjes tibetanos?
Pues que están olvidadas. Lo mismo que hicimos con aquéllos que aún siguen presos tras la matanza en la plaza de Tianannmen, hace 19 años.
En esta sociedad de emociones fugaces y rápidamente superpuestas, nuevos acontecimientos hacen olvidar a los precedentes: nadie se acuerda ya, por ejemplo, de la horrible represión en Myanmar, donde sigue el arresto domiciliario de la Premio Nobel de la Paz Suu Kyi.
Por eso, dentro de pocos meses nadie hablará tampoco de la dictadura de Mugabe en Zimbabwe, ni de los secuestrados por las FARC, pasado el efecto mediático de la liberación de Ingrid Betancourt.
Y es que nuestros sentimientos son demasiado efímeros, y nuestros valores, harto volubles.
Martes, 29 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel