No es que añore mi primera infancia, ya lejana, de colegio de monjas con uniforme ajedrezado, de pequeños escaques blancos y grises. O, a lo mejor, sí, porque con esto de la nostalgia nunca se sabe.
Lo que sí recuerdo es que, ya un poco más mayor, mis padres no ganaban para ropa: solía vaciarme los tinteros encima de la camisa y mis pantalones llegaban a casa con enormes sietes producidos por clavos salidos de no sé donde y de patadas surgidas de improvisados partidos de fútbol callejeros.
Por eso, calculo lo que se habría ahorrado mi familia en ropa de haber seguido con el uniforme escolar. Por eso, también, me parece de perlas que once colegios públicos valencianos hayan decidido uniformar a sus escolares el curso que viene.
Hoy día, paradójicamente, el uniforme sólo lo exhiben los colegios pijos, como signo de superioridad, de imagen de casta y de diferenciación de los demás. Si, en cambio, todas las escuelas los usasen, no habría nadie que fuese más que nadie.
Dentro de cada centro, por otra parte, se acabaría con el clasismo actual que supone el llevar o no ropa de marca y el que unos alumnos puedan mirar a otros por encima del hombro a causa de su vestimenta.
Por esas razones tan elementales de ahorro familiar y de equiparación escolar, no entiendo a los progres de manual que se oponen porque sí a la generalización de algo tan social e igualitario como el uniforme, como no sea por unas sempiternas ganas de fastidiar.
Además, la fórmula que se empleará en la Comunidad Valenciana es la de voluntariedad: se aplicará a quienes quieran llevarlo si es que existe una mayoría cualificada en ese sentido. Por ello, criticar semejante medida es negar el concepto mismo de libertad, aparte del de la igualdad personal. ¡Demasiado, seguramente, para esos progres a la violeta con gafas de Calvin Kleine y bambas de 500 euros!
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No sé, no entiendo lo de las posiciones "ideológicas" tan ferreas cuando se trata de EDUCACIÓN. Si señores, educación, nos estamos jugando el futuro del país... El uniforme es bueno por cuanto UNE y transmite la idea de pertenencia, por lo tanto integra a TODOS los escolares en digamos un "clan", por llamarlo de algún modo, en lugar de "dispersarlos" en bandas. Da igual que seas progre o de derechas, las opiniones de los expertos en educación y las experiencias realizadas han de hacernos reflexionar sobre la conveniencia o no del Uniforme y está claro: ES CONVENIENTE por Economía doméstica, Igualdad de trato, menor presión social sobre los menos pudientes, exclusiones por "formas de vestir" .... Si uno se siente orgulloso de pertenecer a un grupo, usa el UNIFORME del grupo ¿no?. Eso hacen los fororos de los clubes de fultbol, aún por la calle... Pues eso!!!
El párrafo cuarto es fácil de rebatir: si todos los centros tuvieran uniforme, los centros "pijos" añadirían al suyo cualquier elemento distintivo, y vuelta a empezar.
Una cosa es prohibir llevar gorra en clase, enseñar la ropa interior, llevar la tripa la aire, etc. y otra es uniformar, que no creo que contribuya mucho a igualar. Habría que mirar más bien el ideario de cada centro y así se podría predecir mejor cómo saldrían sus alumnos, con uniforme o sin él.
Por estas razones tan simples de ética y libertad de elección, no llego a comprender porque este auge de algunos periodistas y políticos en lo del uniforme. Algo que nos hace tan iguales como es no juzgar al otro por como viste (que siempre habrá alguien) es fundamental desde la base. Es más, si desde pequeños vestimos iguales, en algunos casos prohibiendo cosas como piercings o tatuajes, después de mayores habrá muchos que no entenderán como alguien pueda ir con semejantes prendas o agujeros en la piel. "Yo es que me lo aprendí así". Esto desencadenará mayor falta de respeto en entender el porqué el otro viste tan diferente a uno. Me parece bien lo de la voluntariedad, pero eso finalmente acaba en obligatoriedad. No es fastidiar, es simplemente coherencia.
Uno, de los dos en los que estuve, ya lo tienen desde hace algunos años. Curiosamente, muchos de los que meten a sus hijos en colegios denominados "pijos" son gente a las que el dinero no les falta. ¿Por qué no equiparamos mejor los sueldos, en vez de vestir a todos los niños iguales?. Para no hacer distinciones. Si partimos de la base en la que vamos educando a una sociedad en la que la distinción de ser más o menos se va a basar en lo que se lleve por fuera de las carnes (esta sociedad de la imagen), estamos confundiéndonos por completo. Eduquemos diferente y hagamos menos cambios en ese sentido. Lo veo muy similar (y siento si es un símil escabroso) al decir algo como: "creo que lo mejor es registrar a todos los alumnos antes de entrar en clase porque estos pueden llevar armas" en vez de EDUCAR a los alumnos en que la violencia no es buena y que hay otros métodos y formas de hacer las cosas.
Por estas razones tan simples de ética y libertad de elección, no llego a comp...
No es que eche mucho de menos aquellos días de infancia y juventud en los que primeramente la ropa la elegía mi madre y posteriormente, tras meses de discusiones y palabrería, conseguía finalmente vestir a mi gusto. O, quizás sí, quien sabe. Recuerdo que era bastante revoltoso, y que al acabar la semana, los pantalones y camisetas acababan bastante impregnados de a saber que sustancias. Eso sí, siempre si no había dinero para gran ropa, se echaba mano del mercadillo, al cual uno se aficiona con los años. La verdad que si a mi madre le hubieran obligado a comprarme un uniforme, nunca se sabe cuanto se tendría que haber gastado; porque el que tiene la exclusividad del uniforme es el que le pone el precio muchas veces. Aunque también están los que no tienen escudito, si es que nos habrían dejado llevarlo. Es por eso, que me ha parecido muy rancio, eso de que haya mucha gente últimamente prouniforme y que los colegios en los que antes no había, ahora los pongan. Uno, de los dos en los que ...
¿Y si el mismo uniforme, exactamente el mismo y al mismo precio, se pudiera llevar en siete o nueve gamas de colores diferentes por aquello de dar un margen al propio gusto y a la libertad de elección? Único inconveniente que se me ocurre: supongo que no faltaría el caso de que alguien se quisiera distinguir luciendo todos. Pero también se me ocurre la solución: que cada alumno pueda utilizar sólo un uniforme de determinado color a su libre elección. Porque la idea del uniforme no es tanto para que todos sean o parezcan exactamente iguales, sino que para que nadie pretenda o pueda prevalecer en razón de su vestimenta por encima de los demás. En fin, menudencias... Pero a la vida no le viene mal un poco de color.
Martes, 29 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel