Ya ven. El Gobierno español había prometido traer más agua, antes y más barata que con los trasvases y ha cumplido. Para hacerlo, se ha puesto a llover. Si la tradición política italiana echa la culpa de todo al que manda —“Piove? Porco Governo!”—, nosotros deberíamos agradecérselo: “¡Llueve, bendito Gobierno, llueve!”
Hasta ahora, al tándem económico Zapatero-Solbes le estaban saliendo las cosas bastante mal: inflación, desempleo, encarecimiento de hipotecas, déficit exterior, subida del petróleo… Para acabarlo de fastidiar, los colectivos más afectados, como pescadores y transportistas, han empezado a ponerse levantiscos.
Algo tenía que hacer el Gobierno, además del cheque de 400 euros. Y se ha puesto a llover. Más difícil es bajar el precio del dinero, porque depende del señor Trichet, o disminuir los impuestos, calculados con unos presupuestos que crecían el 3,1%, en vez del 2 con que acabará el año. Agradezcamos, pues, la lluvia y sigamos apretándonos el cinturón.
Martes, 29 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel