La hija de unos amigos, de 6 años, ya les ha advertido que estos días hay que estar triste “porque se ha muerto Jesusito”.
Comprenderán la extrañeza de mis amigos si les digo que la niña no está ni bautizada y que va a un colegio laico. El primer síntoma de las preocupaciones de la cría lo evidenció al optar por la asignatura de Religión, sin venir aparentemente a cuento.
Y es que la religiosidad, la espiritualidad o como queramos llamarlo es algo personal e íntimo, que pertenece al ámbito de cada conciencia personal.
Menos mal. Recuerdo, no hace tanto, cuando una hipócrita piedad colectiva se imponía en estos días de Semana Santa, sin espectáculos públicos ni otra oferta audiovisual que no fuera música sacra y vidas de santos. Tan falsa era aquella liturgia impuesta, como ahora resulta frívola la confusión de fechas religiosas con unas obligadas vacaciones de primavera.
Me parece de perlas que nos tomemos un respiro en el agobio laboral del día a día, pero deberíamos saber, como la hija de mis amigos, a qué viene este jolgorio de mediados de curso.
Lo considero muy difícil, claro. En primer lugar, porque dado el estropicio de nuestro sistema docente no se sabe nada de nada. Si se desconoce hasta por dónde pasa el Ebro o la tabla de multiplicar, ¿cómo no vamos a ignorarlo todo sobre la historia, la cultura y las tradiciones?
En segundo lugar, una vez aceptado el carácter festivo y turístico de estos días, resulta imposible diferenciar la intencionalidad de un paso procesional de Salamanca, de una falla valenciana o de una caseta de la feria de abril en Sevilla.
Qué contraste, ya ven, con la celebración del Ramadán, que se ha convertido entre nosotros en una conmemoración sin fisuras por parte de la comunidad musulmana. ¡Y ay de aquél que la incumpla!
Ésa es la diferencia a uno y otro lado de la tenue línea de la libertad religiosa, la libertad civil o la liberad a secas: el poder hacer o no lo que a uno le dé la real gana. Pero entre la sumisión masiva de unos y la ignorancia descomunal de otros tiene que haber algún justo y razonable término medio.
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Es verdad que entre el desastre de nuestra enseñanza y la frivolidad tonta de los medios de comunicación los niños de hoy no saben de nada de nada. Sorprende que aún haya alguno que tenga ideas propias y conocimientos que se le intenta impedir que le lleguen. Para mí es lo más interesante de este artículo.
Todo lo que se habla de las procesiones de Semana Santa es por el turismo, porque por lo demás sólo se habla del tiempo, de los desplazamientos por la carretera, los hoteles, etcétera, etcétera. De religiosidad, nada de nada
Cualquier tiempo pasado fue distinto. Las cosas son como son. Si la semana santa es festiva, pues qué bien. Lo religioso, para quien crea en ello, y cada uno disfrutando a su modo.
Y a saruce: quitar las "complicaciones religiosas" a la historia de Jesús, sin faltar a la verdad es cuadrar el círculo, dado que lo que sabemos de Jesús es religioso de punto a cabo, es un figura religiosa a la vez que histórica.
Aunque cosas veredes...
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Oído en el programa de I. Gemio y vuelto a oír en cortes publicitarios del programa hoy mismo: "Un estudio norteamericano revela novecientas veinticinco mentiras de Bush, pues si San Pedro por tres mentiras se cortó una oreja...". Y el que perpetró la frase ya no es hijo de la logse...
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Enrique, expones un ejemplo muy similar a otro que conozco, de primera mano.
Si los padres son liberales, no creo que sean incultos. Le deberían explicar a la niña, a su manera, la historia de Jesús de Nazaret, aunque sin "complicaciones" religiosas, pero sin faltar a la verdad.
Una cosa es la fe, y otra bien distinta la cultura popular.
A veces pienso que Dios moja pan, en platos vacíos, que se llenan de sopa, más tarde.
Abrazos.
A la niña de 6 años yo le respondería que debemos estar alegres ya que lo que realmente,bajo mi punto de vista,se celebra en la Semana Santa es la "Resurrección de Jesusito".
No sé sus padres se enfadarían con esa respuesta,pero yo , es lo que celebro.
¿Alguien se apunta a mi manera de celebrar la semana santa?
Saludos a todos.
Fidel Torras
Martes, 29 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel