No sé si algún día estará concluida la Basílica de Alba, pese al nuevo y bienintencionado intento de las autoridades civiles y eclesiásticas. Lo único que sí resultaba inadmisible era la incuria de su abandono.
Recuerdo mi visita a ese templo destechado que a lo que más se asemejaba era a un tinglado portuario, aunque sin mar, ni buques, ni mercancías, por supuesto. Como en una visión surrealista, hube de agacharme tras la ropa tendida en un alambre y, una vez sorteada la colada del guarda, recibir la llave de un recinto tan agujereado como los edificios que había visto bombardeados en Bosnia.
Seguro que la santa de Ávila merece cualquier cosa antes que eso.
El responsable del nuevo proyecto ya se ha apresurado a decir que no va a seguir el plan de Enrique María Repullés, hace 120 años. Más modestamente, se trata, al parecer, de techar el templo, acotarlo y hacerlo útil para los peregrinajes de una lógica ruta teresiana, atraer más turistas y no sé si abrirlo o no al culto.
Es que los tiempos que corren no están para fastos ni ostentaciones religiosas. Lo mismo sucede con la siempre inacabada Sagrada Familia barcelonesa, amenazada ahora por el túnel de entrada del AVE a la ciudad y criticada en su misma génesis. El arquitecto japonés Toshiaki Tange, uno de los mayores expertos en la obra de Antoni Gaudí, acaba de afirmar que a éste le vino grande el proyecto y que lo fue ejecutando “sobre la marcha” y “sin coherencia”.
Jolín con los amigos de uno. También el creador del futurismo, Filippo Marinetti, opinaba hace 80 años que no debería finalizarse el templo de Barcelona tras la muerte de Gaudí, pero sólo por ser “un bello sogno” y deber confinarse, en consecuencia, al mundo onírico de los ideales inalcanzables.
Lo de Alba, digo, es infinitamente más modesto. Pero no todas las ciudades tienen, como ella, los restos de una Santa y han sido visitadas no hace tanto por un Papa. Así que todo lo que se haga por elevar la dignidad de un recinto concebido quizá como una fantasía desproporcionada será bien recibido.
Los comentarios para este post están cerrados.
Para los que tengan curiosidad por seguir el proceso de construcción de la Basílica de Santa Teresa de Jesús, en Alba de Tormes (Salamanca) pueden conectarse con la página web siguiente:
www.labasilicateresiana.com
Apreciada doña María Isabel: efectivamente me refiero a Alba de Tormes, que es un preciosa villa salmantina, con muy buena gente, aunque con una grandiosa basílica inacabada que sólo ahora se trata de impulsar. Saludos
Don Enrique no sé si al decir Alba se refiere ud. a Alba de Tormes en Salamanca, creo que si por el dato de la inacabada Basílica, aunque me ha confundido lo del cuerpo de la Santa, pues siempre creí que Sta. Teresa está en Avila, bueno a lo que iba, yo visité hace bastantes años, vivo en Venezuela, Alba de Tormes y me gustó mucho; dentro de la inacabada iglesia nos enseñaron una maqueta en madera construida por uno de los vecinos que era una maravilla, fueron una gente sumamente amable pues tienen mucho que enseñar, como la torre de los Alba, pero muy poca gente les visitaba al menos en esa época. Saludos.
Martes, 29 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel