La bomba atómica de Franco
04.02.08 @ 10:01:10. Archivado en Artículos
A lo mejor sólo es casualidad, pero cuando se cumplen 50 años de las aventuras de Mortadelo y Filemón en la TIA se desvela que la genuina CIA recelaba que Franco aspirase a la bomba atómica.
¡Qué más habría querido el régimen del anciano dictador, más preocupado de mantener a raya a sus súbditos que de lo que ocurría en el exterior!
Lo que pasa es que la ignorancia de la CIA norteamericana resulta proverbial. Y no me refiero sólo a su reciente creencia de que Sadam Husein almacenaba armas de destrucción masiva en Irak. Ni a la chapuza del desembarco en la cubana Bahía Cochinos, cuarenta años antes. Es que la CIA ni siquiera se ha enterado de lo que ocurría en su propia casa. Tenemos el caso de Aldrich Ames, numerario de la Agencia, que estuvo espiando durante diez años para los rusos y cuyas delaciones costaron la vida a una decena de agentes norteamericanos. Ames pasó toda la información que quiso ante las mismas narices de sus compañeros, quienes nunca se escamaron de la creciente fortuna que amasaba su colega.
Ya me dirán si los informes de la CIA son para confiar en ellos o no. Uno, modestamente, se fía más de los personajes de Francisco Ibáñez que, además, son mucho más divertidos que sus homólogos estadounidenses, aunque resultan igual de chapuceros y patéticos.
Me temo que la aparición ahora del citado informe atómico y el desproporcionado relieve que le ha otorgado algún medio de comunicación responde a esa perversa recreación de la historia en que andamos metidos, a la exageración de lo que pudo haber pasado pero no ocurrió.
En el mismo documento especulativo sobre las habilidades nucleares de Franco se acaba diciendo, por fin, algo sensato: que lo de la bomba resultaba improbable, pues el régimen franquista tenía un acuerdo militar bilateral con Washington y que eso le ofrecía más seguridad que cualquier descabellada aventura atómica.
Así que ya lo sabemos: ojo con cualquier actividad un poco rara que hagamos, no vayan a atribuirnos luego una capacidad nuclear de la que afortunadamente carecemos.
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Hace la tira de años,el gobierno norteamericano quiso hacer con España igual que ha hecho con Irak y nos acusó(hemerotecas abrios)de fabricar la bomba atómica y ainda mais situó la fábrica en Ocaña.Como afortunadamente, ni Franco era Zapatero ni sus ministros de exteriores Moratinos,se consiguió evitar la invasión militar, que es lo que se buscaba en realidad y evitar una nueva hecatombe de ciudadanos españoles.A lo mejor, si las tropas norteamericanas nos hubieran invadido, el Sr. Arias no estaria entre nosotros por falta de padre, así es que existe la posibilidad de que le deba algo a su odiado Franco.
Por último,creerse que la CIA no sabe o no sabia la capacidad tecnológica española, es mas inocente que pensar que Garbancito de la Mancha fue un personaje histórico.
FRANCO no tubo oposicon salvo algun caso todo el mundo se bajo los pantalones durante cuarenta años
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Enrique Arias Vega
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