Dios guarde a Julián Lanzarote muchos años, pero no parece que su vida política vaya a ser tan larga como la otra.
El hasta ahora líder indiscutido del PP en Salamanca ha ido acrecentando el número de sus enemigos, lo cual es normal en política, pero el día en que éstos superan a amigos, valedores y palanganeros, todos juntos, comienza el declive. En ésas estamos.
Leo que el alcalde capitalino quiso descabalgar a Gonzalo Robles y José Antonio Bermúdez de Castro como candidatos de su partido a repetir su escaño en Madrid y que el comité electoral de la provincia le salió respondón. Entre otras razones, porque nuestros dos diputados tienen más asideras en el PP nacional que el propio Lanzarote.
Que a éste no le quieran los socialistas y otros grupos es normal. Lo raro, en la política cainita que padecemos, sería lo contrario. Que tenga rivales dentro de su propio partido también entra en lo razonable, pues la discrepancia es legítima y hasta deseable. Pero el que genere una reticencia generalizada en la dirección de su partido trasciende de lo lógico y le coloca el ominoso cartel de “político con escaso futuro”.
La culpa la tiene la sonora subida de tasas municipales justo cuando Mariano Rajoy anunciaba su proyecto estrella electoral de rebaja de impuestos. Algunos, en la calle Génova, consideraron la alcaldada de Salamanca como un torpedo en toda la línea de flotación del partido.
Y con los partidos, que obligan a sus miembros a marchar con el paso de oca castrense, no se juega, llámese uno Piqué, Ruiz-Gallardón o tenga incluso un apellido más sonoro. Si eso es así, ¿qué margen de maniobra le queda a un alcalde provincial para hacer la guerra por su cuenta?: pues el de acabar causando más bajas en sus propias filas que en las contrarias.
Por todo eso, y reconociendo el mérito político acumulado por Julián Lanzarote a lo largo de los años, uno no apostaría por el alcalde de Salamanca ni para el apañado puesto de senador, acomodo con el que los partidos agradecen los servicios prestados. Me gustaría equivocarme, pero me temo que no será así.
Martes, 29 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel