Odiar la tradición
31.05.07 @ 21:00:32. Archivado en Artículos
Las fiestas de Sueca ya no será nunca más Fiestas patronales, sino del arroz. Lo ha decidido el Ayuntamiento de Sueca, a fin de quitar el protagonismo a la Virgen de Sales, patrona de la ciudad.
Me parece chusca esa manía de borrar el pasado y su simbología, animado no por un espíritu de progreso, sino de revanchismo y odio, me atrevería a decir.
Los padres de la Revolución Francesa también se pasaron de frenada en su proceso aniquilador del antiguo régimen. Puestos a abolir discriminaciones y privilegios, injusticias y arbitrariedades, se cargaron hasta el calendario tradicional, debido a su origen romano, es decir, contrario a la razón natural, que es lo que por entonces se estilaba.
Su absurdo invento igualitario de doce meses de 30 días empezaba en el de Vendimiario y acababa en el de Fructidor. Les sobraban, claro, cinco días que, no sabiendo qué hacer con ellos, los llamaron epagómenos o sanculótidos y los dedicaron a festear. Aquello, que iba a durar para siempre, no aguantó ni doce años: de octubre de 1793 a septiembre de 1805. Y eso que hablamos de la Revolución Francesa.
Los munícipes de Sueca no tienen una misión histórica a la altura de los revolucionarios del Siglo XIX, pero no será por falta de ganas. Lamentablemente para ellos, lo suyo se queda en simple afán de molestar, como lo de aquella alcaldesa de la localidad catalana de Les Garrigues del Vallès que mandó girar todos los elementos ornamentales de la Plaza Mayor para que, en lugar de seguir encarada hacia la iglesia, como estaba, se orientase hacia el ayuntamiento y diese la espalda, por decirlo así, a la parroquia.
Esta decisión de laicidad de la fiesta patronal ni siquiera se debe a un discutible respeto a otras creencias, como la polémica por la escultura de Santiago Matamoros en Santiago de Compostela, o ciertas modificaciones realizadas en alguna fiesta de moros y cristianos. A ésta no le veo otra intención que la de fastidiar.
Y no quiero ponerme pesado. Pero también hubo un ministro franquista llamado Julio Rodríguez, de quien lo único que se recuerda es su intento de modificar el calendario escolar para que el curso fuese de enero a diciembre, so pretexto de acomodarlo al año natural.
Como se ve, gente que se pasa de lista la ha habido siempre. Y justo ahora, en que se recuperan tradiciones, como las navideñas del Olentzero vasco o el Caga Tió catalán, van unos munícipes y se cargan a la Virgen. Pero, claro, ésta no es pagana, como los otros. Así, pues, que se jorobe.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/97657
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Criticar una tontería de cambio de nombre en la fiesta de un pueblo es digno de esa derecha ramplona. Peor es que aún quedan calles y plazas con los nombres de Franco, José Antonio, Mola y otros que asesinaron a miles de honrados ciudadanos. ¿Por qué no protestan por eso? Pues porque son tan facciosos como ellos.
Sueca es un pueblo importante de Valencia, capital de la comarca de la Ribera Baja. El consistorio que ha decidido quitar de enmedio a la Virgen en las fiestas patronales lo ha formado la coalición de PSOE, Izquierda Unida y Esquerra Republicana.
En las elecciones del 27-M, el partido más votado ha sido el PP, pero sin mayoría absoluta. Es probable, entonces, que se forme un gobierno municipal presidido por los nacionalistas del Bloc, con el PSOE e Izquierda Unida, sin contar ya con Esquerra Republicana.
Ignoro cuál sería su decisión sobre la fiesta patronal: si mantener la deominación religiosa o prescindir de ella. Sí sé que, de haber ganado, el PP tenía decidido recuperar la denominación tradicional.
Muchas gracias por su atención.
Por facha ella.
Como esto siga así veremos la fiesta del Corpus sin el Corpus Cristi, las Navidades sin el nacimiento del Niño Jesús y las procesiones de Semana Santa con encapuchados pero sin signos religiosos.
Fiestas sí. Muchas fiestas. Todo fiestas. A no perdernos ni una. Pero todas ellas vaciadas de su esencia, de aquello que ha hecho que sean jornadas festivas o de conmemoración de algún hecho histórico, cultural o patriótico.
Por cierto, es de suponer que la decisión fue tomada antes de las últimas elecciones municipales. ¿Qué ha pasado con el partido o partidos que decidieron "cargarse" a la Virgen? ¿Han vuelto a ser votados por los ciudadanos? ¿Cómo les ha ido en las elecciones?
Esperando respuesta, un saludo para todos.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Enrique Arias Vega
Contacto








