“(...) El Espíritu Santo lo llevó al desierto”
17.02.10 @ 04:29:20. Archivado en Encuentros, CicloC
Primer Domingo de Cuaresma – Ciclo C (Lucas 4, 1-13) – 21 de febrero de 2010
A nadie se le ocurre que una foto de una persona pueda equipararse a esa misma persona de carne y hueso. La foto nos muestra un momento fijo, quito, inmóvil de esa persona. Incluso, si la foto queda movida nos parece que quedó mala. Sabemos que la foto no es la persona, porque no está, como la vida misma, en movimiento. Sin embargo, a través de ella podemos conocer algunos rasgos de esa persona. Evidentemente, estos rasgos no son toda la persona, pero sí nos dan algunas pistas para saber cómo es. Incluso, sirviéndonos de la foto, podríamos llegar a reconocerla.
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Contacto


