“Jesús miró a sus discípulos y, les dijo: (...)”
10.02.10 @ 03:10:21. Archivado en Encuentros, CicloC
Sexto domingo del Tiempo ordinario – Ciclo C (Lucas 6,17.20-26) – 14 de febrero de 2010
No se si es más difícil, hablar de las Bienaventuranzas o de las advertencias de Jesús a los ricos, a los que están satisfechos a los que ríen y a los que alaba todo el mundo... Cualquiera de las dos alternativas es muy compleja. No es fácil explicar o entender con nuestra lógica estas afirmaciones del Señor. Rompen nuestros esquemas y nos abren a una realidad a la que no se puede acceder por la razón. Nuestra sociedad, y nosotros mismos, hemos sido educados en otro esquema mental que considera exactamente lo contrario. El mundo, en este texto bíblico, parece vuelto al revés. No es cosa fácil entender por qué son dichosos los pobres, los que tienen hambre, los que lloran, los que son odiados, expulsados, insultados y despreciados por causa del Hijo del hombre, pero el Señor lo dice categóricamente: “Alégrense mucho, llénense de gozo en ese día, porque ustedes recibirán un gran premio en el cielo; pues también así maltrataron los antepasados de esa gente a los profetas”.
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
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